La tala clandestina es de los principales problemas que aquejan a los municipios de la Costa y Soconusco, que genera no solo la desestabilización del clima, sino también la erosión de suelos y azolvamiento en las zonas bajas, lo que repercute en afectaciones a colonias asentadas a las márgenes.
El gerente operativo del río Huixtla, Homero López, afirmó que las cuencas de los ríos de la zona han sido muy deforestadas, sobre todo por habitantes de comunidades de la parte alta, por lo que urge la implementación de estrategias que coadyuven a frenar la crisis ambiental.
Dijo que la tala clandestina repercute directamente en la segmentación y erosión de los suelos, situación que se ha acrecentado en los recientes años, y son los asentamientos humanos de la parte costera los que más sufren las consecuencias, porque en cada época de lluvia hay inundaciones y realizar sus actividades de pesca es cada vez más complejo.
Detalló que al talar los árboles se eliminan todas las barreras protectoras en las cuencas y en esta temporada de lluvias en los afluentes se abren muchas ventanas debido al azolvamiento, lo que podrían generar desbordamiento de los mismos.
Para finalizar, mencionó que las zonas con mayor deforestación son las cuencas de los municipios de Huixtla, Tuzantán, Villa Comatitlán y Escuintla, las cuales presentan daños irreversibles, que pueden observarse principalmente en la temporada de estiaje.












