En la capital chiapaneca se ha evidenciado un gran número de casos de enfrentamientos verbales y a golpes entre conductores de unidades del transporte público, para evitar esto es necesario la implementación de forma estricta de un reglamento interno en las diferentes rutas que circulan, consideró Jorge Omar Vázquez Martínez, presidente de la Coordinación Estatal de Transportistas de Chiapas.
El transportista señaló que esta situación se ha salido de control, debido también a la falta de organización de los dirigentes, ya que no cuentan con un reglamento que debe existir en todas las rutas para evitar malas acciones, así como el maltrato a los usuarios.
“Esta medida debe exhibirse de alguna manera ante la autoridad, claro que no está en el reglamento ni en la ley, pero debe tomarse en cuenta para que bajo esa reglamentación la ruta estuviera sujeta a ello”, puntualizó.
En este sentido, precisó que este mecanismo serviría para que en determinado momento se pudiera aplicar algún tipo de amonestación en contra de los conductores que dejan mucho que desear en cuanto a su desempeño y conducta.
Sin embargo, la mayoría de rutas prefiere evadir su responsabilidad, ya que es un asunto interno, no existe un interés, por ello “hay que reconocer que nadie quiere aplicar disciplina, hay un desorden generalizado con las rutas y conductores”.
Detalló que también la selección de los choferes es responsabilidad de los dirigentes de rutas, “lamentablemente la gran mayoría no son aptos para manejar un colectivo o un taxi”.
A su parecer, la aptitud no la da un certificado emitido por la Secretaría de Transporte, “simplemente no son aptos y ya, valdría la pena que nosotros como representantes de ruta se metiera mano dura, implementar un reglamento, ejecutarlo, sancionar y depurar estos malos elementos”.
Todo ello repercute también en el mal estado de las unidades, por ello, remarcó que es necesario meter mano dura en lo que corresponde al transporte urbano, desde las mismas rutas.
“Sería la única forma de equilibrar esa parte tan delicada que es el bienestar del usuario que paga para obtener un servicio y el conductor del vehículo debe ser apto para no recibir maltratos ni observar que se agarre a golpes con otros choferes”, concluyó.












