Hace varias décadas los productores agrícolas de las comunidades cultivaban maíces de varios colores, pero a partir de los años 80 se comenzaron a enfocar únicamente en los blancos, lo que llevó a que varias razas de maíz se perdieran, porque la industria y la ganadería se enfocaron en los blancos.
Lo anterior lo señaló Jesús León Santos, director del Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca, en Oaxaca, al participar en un conversatorio en el marco de la Convención Internacional Unach 2026.
Recuperación
Hoy día la lucha es sobre cómo recuperar esos maíces que tenían varios potenciales nutritivos e incluso de resistencia a los fenómenos que se viven actualmente, como las sequías, lluvias cortas y abundantes. Además, que también formaban parte de la alimentación.
Se han enfocado en promover que los productores de maíz se interesen en conservar los pocos maíces de colores que existen todavía, porque la agricultura entre más diversa pueda llegar a ser, es más resistente.
Variabilidad climática
Sobre los cambios en las condiciones climáticas, con lluvias escasas y abundantes, dijo que la agricultura se debe adaptar y cambiar. Antes, cuando las precipitaciones eran abundantes, se generaba un sistema de siembra y cultivo con prácticas acordes.
En las últimas décadas el índice de lluvias ha cambiado mucho, pero las prácticas son iguales como cuando llovía de forma abundante, pero eso pone en riesgo la agricultura, porque no son acordes a las condiciones climáticas que prevalecen.
Debe haber un análisis sobre las condiciones para saber cuándo y qué tanto sembrar, cuándo cultivar, pero la mayoría de las personas siembra al mismo tiempo y eso no beneficia en mucho.
“De por sí la agricultura de temporal es riesgosa, con condiciones de cambio climático como las que prevalecen hoy día en gran parte del territorio México es peor”, señaló.












