De acuerdo a expertos hay “limitaciones” de las políticas actuales para prevenir el suicidio en el estado, al reducir su comprensión a causas biomédicas, como la depresión y promover discursos neoliberales de “felicidad” y “éxito”.
Trabajo
El ensayo “Más allá de la felicidad desborda”, publicado en la revista Estudios sobre las Culturas Contemporáneas por los investigadores de Chiapas, Alan Barrientos, Diego Cantoral y Jesús Ocaña, argumentan que este enfoque invisibiliza factores socioculturales, económicos y políticos clave, especialmente en comunidades indígenas.
El artículo señala que instituciones locales como la Clínica de Emergencias Mentales para Adolescentes en Tuxtla Gutiérrez, priorizan mensajes como “Dale un corazón a tu vida” o “Sí a la vida”; vinculados a una “ideología de la felicidad”, que responsabiliza al individuo de su bienestar mediante la autoexigencia y el consumo.
Medidas no cumplen con su funcionalidad
“Estas estrategias, lejos de prevenir, exacerban el problema al ignorar las condiciones estructurales que enfrentan las comunidades”, explica Barrientos, investigador independiente especializado en jóvenes indígenas.
También critican las guías estatales que promueven recetas simplistas como hacer ejercicio, evitar pensamientos negativos o “construir proyectos de vida”.
Lo que destacan no es más que “una visión individualista que desatiende realidades como la migración forzada, la pérdida de tierras o la fractura de sistemas comunitarios”.
Fractura de identidad
El estudio expone casos de las comunidades tsotsiles, donde el suicidio juvenil se vincula a transformaciones profundas. La tierra, tradicionalmente sagrada (Jeh’ul me’tik balumii), ha dejado de ser fuente sostenible de sustento, obligando a jóvenes a migrar o buscar empleos precarios.
“La ruptura del vínculo con la Madre Tierra y la familia, despoja a los jóvenes de su identidad”, señalan los investigadores de la Unicach.
Estos proponen abordar el suicidio desde enfoques multidisciplinarios que integren estudios regionales, economía, geografía y antropología.
Llamado
El ensayo concluye con un llamado a las instituciones a replantear estrategias: “La prevención debe dialogar con las cosmovisiones indígenas y reconocer que la ‘felicidad’ neoliberal no es universal”.












