Urge un rastro para el sacrificio de reses en SC
El exfuncionario lamentó que el tema del rastro no sea tomado como algo urgente. Elio Enríquez/CP

El exdirector del rastro municipal, Francisco López Gutiérrez, lamentó que a pesar de ser una de las ciudades más importantes de Chiapas, San Cristóbal de Las Casas no cuente con un establecimiento para el sacrificio de reses.

Clandestinidad

En entrevista dijo que desde hace más dos años en que fue destruido el rastro municipal, las reses se sacrifican en un establecimiento clandestino ubicado cerca del anterior y en otro que se localiza en la comunidad de Nachig, municipio de Zinacantán.

Aseguró que ambos establecimientos no cuentan con las condiciones sanitarias necesarias para el sacrificio de las reses, cuya carne se consume en la ciudad coleta.

“Es lamentable que no haya un rastro en San Cristóbal, que es una ciudad muy importante no sólo por la afluencia turística y se debería de dar una carne de mejor calidad, pero ahora no hay control”, reiteró López Gutiérrez, quien fue director del rastro durante varios años en las administraciones de Jorge Mario Lescieur Talavera, Sergio Lobato –ambos difuntos- y en el segundo período de Mariano Díaz Ochoa.

“Cuando funcionaba el rastro había un médico veterinario para el control sanitario y ahora quién sabe. La higiene es un tema de salud muy importante que se debe de cuidar”, aseveró.

Comentó que en esa época se sacrificaban alrededor de 40 reses diarias, pero “ahora deben de ser más porque ha aumentado la población”.

Manifestó que luego de que fue cerrado el rastro municipal, donde ahora operan instalaciones culturales, se empezó a usar un establecimiento que estaba en la comunidad de El de Agua de Pajarito, municipio de San Cristóbal, pero “lo prohibieron y cancelaron por intereses; estaba mejor que el de Nachig”. 

Afirmó que “es necesario seguir insistiendo en que se construya el rastro en San Cristóbal”, al tiempo de recordar que la pasada administración municipal compró con ese fin los terrenos en la zona de Rancho Nuevo.

Otro de los problemas, dijo, “es que pareciera que a la población no le interesa que se construya el rastro y deja que sean los introductores y los matanceros los que lo pidan y apoyan”.

En su opinión, “debería de ser una de las prioridades del próximo Ayuntamiento. Ojalá las nuevas autoridades tomen cartas en el asunto y que el pueblo también apoye. Nosotros contamos con una Asociación Civil y con esta nueva administración, a ver qué se puede hacer”.