Ante la denuncia que han hecho los usuarios en redes sociales con respecto al incremento del costo de la gasolina, el presidente de la fundación Filantrópicos Unidos por México, Julio César Cancino Cancino, urgió al delegado en Chiapas de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), a que se ponga a trabajar y revise qué argumento presentan los empresarios para dar más caro el combustible.
Entrevistado sobre el tema, mencionó que la molestia ciudadana se da con justa razón, toda vez que se han notado variantes que van de los 50 y hasta los 73 centavos en el precio del combustible dependiendo de la marca, lo que representa un “golpe muy fuerte” a la economía de los chiapanecos.
Lamentó que los “gasolinazos” sigan en nuestro país, cuando uno de los principales compromisos que se hizo con el ahora gobierno en turno, es que los aumentos a los combustibles ya no se darían en el territorio nacional.
Aunado a esta situación, dijo que otro de los problemas a los que se enfrentan los chiapanecos, es el abuso de los empresarios de la gasolina porque, en algunos casos, despachan litros incompletos.
Con respecto a la Profeco, enfatizó que en días recientes sostuvo una reunión con el nuevo delegado, donde se informó de la importancia de que los consumidores denuncien todos los abusos; sin embargo, el presidente de la fundación criticó lo burocrático de los procesos, considerando que, después de dos o tres meses de externar la molestia, es cuando vienen de la Ciudad de México algunas brigadas a checar las bombas despachadoras.
Precisó, “yo sí le hago una invitación al delegado que se ponga a trabajar, que es importante que empiecen a hacer la inspección de las bombas, que chequen constantemente a cada una de las gasolineras, que éstas cumplan con función de despachar completo”.
El líder social dijo que una de las soluciones para evitar arbitrariedades, es la implementación de operativos permanentes y que sean aleatorios porque, más allá de que la Profeco no coloca números en las gasolineras para los usuarios, las denuncias tardan mucho tiempo para que sean atendidas.
Finalmente, invitó al delegado de la Profeco a que salgan del escritorio y se dirijan a los espacios donde venden el combustible para que, de manera aleatoria, pueden corroborar qué establecimientos si venden la cantidad exacta de gasolina.












