Urgen a reconstruir Camino a La Pita

El malestar de los habitantes de decenas de colonias aledañas al denominado “Camino a La Pita” cada día se acrecienta, ante el abandono total de las autoridades estatales y municipales que han dejado crecer el problema y ni siquiera a los tramos más dañados les tiran balastro.

La falta de mantenimiento y una obra de introducción de drenaje sanitario inconclusa de la administración de Samuel Alexis Chacón Morales, han provocado que se encuentre totalmente destruida.

Son tres kilómetros “impasables” para vehículos pequeños, e incluso en diversos tramos los conductores de camionetas tienen que ser “guiados” para que no se queden “atascados o colgados” en los grandes agujeros que existen.

Un recorrido por esa carretera muestra el estado de desastre en que se encuentra; el transporte del servicio colectivo urbano ya la dejó de utilizar como ruta, ante el alto riesgo que representa por las constantes descomposturas de las unidades.

Entre los afectados se encuentran habitantes de las colonias “Manuel Velasco Coello” y “Juan Sabines Guerrero”, además de Benito Juárez, Indeco Cebadilla, Tres de Marzo, Las Rosas, Santa Cruz, Santa Cecilia, La Ceiba, Las Palmeiras, Los Limones, Villa de las Flores y diversos fraccionamientos, entre ellos Casas Geo, quienes ya no encuentran a quién acudir para que atiendan la problemática.

Javier González Juárez, uno de los vecinos de esa arteria, señala que durante varios años la carretera ha quedado sin mantenimiento, al igual que otras vías que comunican al centro de Tapachula con el Libramiento Sur.

“A diario vivimos un calvario para salir, ya no pasan las combis y los taxis tampoco quieren venir, o si lo hacen cobran muy caro. Tenemos que caminar hasta el Libramiento o el Par Vial para tomar el transporte público”, señala.

Y es que al circular por esa vía se corre el riesgo no solamente de ponchaduras de llantas, sino también de desperfectos en los amortiguadores y hasta de los motores de los vehículos.

El “Camino a La Pita” se encuentra en “estado de desastre”, situación de la que tienen conocimiento tanto la Secretaría de Obra Pública y Comunicaciones del Estado, como el Ayuntamiento de Tapachula, quienes una y otra vez se han comprometido a reconstruir esa carretera, aunque solamente ha quedado en promesas.