La Iglesia católica urgió al gobierno –en sus tres niveles- atender la emergencia humanitaria que viven cientos de migrantes extracontinentales que desde hace meses permanecen varados en Tapachula por la falta de una determinación de su situación de estancia.
El obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, insistió en su llamado a las autoridades competentes a emprender acciones para solucionar la crisis migratoria que se agudiza con el paso de los días.
“Esta emergencia humanitaria que vive la comunidad africana y haitiana parece ser una realidad olvidada por los tres niveles de gobierno y por organizaciones internacionales”, señaló.
En su mensaje semanal, insistió en la necesidad de que exista solidaridad con los migrantes, aunque lamentó que “en la actualidad tender una ayuda con los forasteros es visto como malinchismo y traición a la patria, aunque de ningún modo debemos pensar así”.
Explicó que como Iglesia no quieren ser protagonistas, sino “fieles al Evangelio y, en consecuencia, ser una voz profética que mueva las voluntades de quienes les compete atender estos asuntos”.
“La atención a los migrantes es amor a la humanidad, es fidelidad a Jesucristo, es abrirse al amor de Dios que se nos da a través de ellos. Cualquier acción en contra de los migrantes desdice de nuestra identidad de hijos de Dios, de nuestro amor a Dios y de nuestro respeto por la dignidad humana”, sostuvo.
Cuidado ambiental
Monseñor Calderón Calderón también se refirió a la destrucción de la selva amazónica por un voraz incendio que se ha registrado en los últimos días y que ya causó un desastre que afecta a todo el mundo.
“Los obispos de Latinoamérica hemos alzado la voz pidiendo a las autoridades su actuar inmediato para combatir ese voraz incendio”, indicó.
Afirmó que la mayoría de los desastres que se viven hoy en día son consecuencia del cambio climático originado por las graves irresponsabilidades del ser humano.
“La ambición por tener más o ser más nos ha llevado y nos llevará a ser testigos de catástrofes inimaginables; la puerta estrecha que nos pide vivir el Señor aquí es la de tener en un estilo de vida más ecológico”, señaló.
Retorno a clases
En tanto, ante el inicio del nuevo ciclo escolar, llamó a los padres de familias a asumir responsablemente el compromiso en la formación integral de sus hijos.
A su vez, a los maestros los animó a que “impulsen y fortalezcan su ser de educadores conscientes y comprometidos con su vocación como personas, profesionistas y cristianos teniendo como modelo al Maestro: Jesús de Nazaret”.
También pidió a los estudiantes que “asuman, fomenten y fortalezcan la vivencia de los valores esenciales: amor, piedad, perdón, justicia, servicio, responsabilidad, paz y solidaridad y sean agentes de transformación familiar, escolar, social, ecológico y cultural”.
Incluso “a las religiosas y sacerdotes que colaboran en el campo de la educación les animamos a seguir dando testimonio de su vida consagrada, siendo signo de Jesús Buen Pastor en la educación”.












