Para Daniel Villafuerte Solís, investigador del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca), dependiente de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), el balance del primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador “es positivo”.
Dijo que también hay cosas negativas, “en términos de que son aspectos estructurales que no de la noche a la mañana se puede resolver, como el problema de la inseguridad y la delincuencia organizada que está enquistada desde hace muchos años y no es fácil remover estructuras”.
Además, dijo en entrevista, “es un Estado que entró en crisis desde su refundación como Estado neoliberal y hay que recomponerlo desde sus cimientos.
Se necesita una renovación de las instituciones para poder dar respuesta a una demanda cada vez más creciente de la sociedad”.
Agregó: “A veces siento que la sociedad quiere ver cambios muy rápidos y eso no es posible.
Las sociedades en la historia de la humanidad llevan 30 años para operar cambios; en uno es imposible verlos”.
Reiteró que “el balance es positivo porque finalmente tenemos una sociedad bastante estable, no hay una conflictividad, que veamos bloqueo de calles todos los días, manifestaciones en todas la ciudades o paros nacionales”.
En el ámbito de la economía, abundó Villafuerte Solís, “tenemos una estabilidad macroeconómica, muy reconocida por los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos que reconocen avances importantes en esa estabilidad.
El control monetario, control de cambio y estabilidad del peso son mínimos los indicadores de inflación, pero obviamente que los problemas sociales son de mayor plazo de solución”.
Sostuvo que “el problema de la pobreza, que según las estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), tenemos 54 millones de pobres -para mí una cifra bastante conservadora, pues según otras estimaciones llega hasta 70 y 90 por ciento de la población en condiciones de pobreza- tardará mucho en resolverse”.
Por último, señaló que “el problema del desempleo se mantiene más o menos a niveles como estaba antes, de 3.2 por ciento”.












