El dirigente en Chiapas del Movimiento Antorchista, Franklin Campos, replicó la urgencia de crear y aplicar un programa nacional de distribución de alimentos a la población sin ingresos fijos y que tampoco recibe ayuda alguna del gobierno federal o estatal.
Señaló que desde la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista han expresado a través de una publicación que “nadie duda, a estas alturas, sobre la gravedad del peligro que representa la pandemia de coronavirus para la salud y la vida de la humanidad, y en igual medida, para la actividad económica, el intercambio comercial y el empleo de millones de trabajadores en el mundo”.
De igual forma que “es discutible, sí, la eficacia real de la única medida universal que hoy todos los países están aplicando para limitar la difusión, y eventualmente la contención de la plaga: el enclaustramiento de toda la población en sus domicilios por tiempo indefinido, hasta que las autoridades responsables consideren que ha pasado el peligro”.
Sin embargo, nadie se preocupó, ni parece preocuparse ahora, por el problema básico de quienes viven al día y por su propio esfuerzo: ¿de dónde sacarán los recursos para su alimentación? ¿Qué van a comer y de qué van a comer mientras estén paralizados e incapacitados para salir a ganarse el sustento?
De acuerdo cifras del dominio público, el número de personas que reciben dinero en efectivo del gobierno (incluyendo a los “jóvenes construyendo el futuro” y a los “sembradores de vida” que, en estricto sentido, no reciben ayuda sino un salario por lo que hacen), asciende a 25 millones en números redondos.
Pero quienes laboran en la economía informal o trabajan por su propia cuenta en lo que pueden, constituyen el 60% de la población económicamente activa, es decir, alrededor de 36 millones de personas a nivel nacional.
Por tanto, “suponiendo que 25 millones de ellos reciban su dinero mensual, aquí hay ya 11 millones de mexicanos que no reciben nada. Y si no olvidamos que todos (o la inmensa mayoría) son jefes de familia, hay que multiplicar al menos por cuatro esa cifra, lo que nos da ya un total de 44 millones de desamparados por la pandemia”.
El Movimiento Antorchista está en estrecho contacto permanente con los sectores de menores ingresos, los cuales son miles en estados como Yucatán, Sonora, Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Puebla, Michoacán, Veracruz, por mencionar algunos, “quienes nos están urgiendo a hacer algo para que ellos y sus pequeños hijos puedan comer”.












