Durante el desarrollo del Observatorio de sentencias relativas a pueblos indígenas, el consejero presidente del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), Oswaldo Chacón Rojas, mencionó que es necesario que las autoridades administrativas y jurisdiccionales establezcan los criterios para definir la identidad de los pueblos originarios, a fin de facilitar la organización de comicios por usos y costumbres.
En su intervención, mencionó que establecer las reglas electorales en este rubro facilitará la toma de decisiones en la aplicación o no de consultas o estudios antropológicos que no solamente implican el despliegue de personal, también de recursos económicos.
En ese sentido, enfatizó que los trabajos que se han hecho en Chiapas (para saber si son viables las elecciones por medio del Sistema Normativo Interno), principalmente en Oxchuc, Sitalá y Chilón, han tenido costos superiores a los 250 mil pesos.
En su opinión, la lengua materna es uno de los criterios principales que deben proponerse para la certificación de la identidad indígena, tomando en cuenta los casos de simulación que se han presentado en la entidad con personas que dicen que pueden acceder a este derecho político por el simple hecho de vivir en un ejido; “recuerdo, otra vez, los casos penosos de los indios falsos de Chiapas del año pasado”, complementó Chacón Rojas.
El filtro que se debe aplicar, enfatizó, permitirá que las instituciones no se desgasten y que tampoco se genere inestabilidad política o ingobernabilidad en las comunidades.
El consejero presidente del IEPC reconoció que las consultas indígenas y las elecciones por usos y costumbres que se han realizado en algunas zonas del país, han abierto una “ventana” de posibilidades a los pueblos originarios, debido a que su régimen de elección de autoridad cambió.
No obstante, aclaró que al ser un tema nuevo aún se pueden observar una serie de aristas para las autoridades administrativas y jurisdiccionales, las cuales tendrán que diseñar las Normas, para garantizar los derechos políticos de los indígenas.
Dentro del debate, dijo, también se tienen que establecer las bases para delimitar los alcances que pueden tener los usos y costumbres en la realización de este proceso o, si en su defecto, los derechos tienen que ser absolutos.
“La ruta debe ser exigir pruebas adicionales a la lengua” para acreditar la adscripción indígena. Agregó que se requieren de otros elementos para comprobar las prácticas ancestrales, que justificarían el cambio de régimen en la forma de elegir a sus autoridades, como ha ocurrido en Oxchuc con el estudio antropológico.











