Urgen investigar estado de la cuenca

La relación entre la cuenca del Grijalva y los asentamientos humanos, es más complicada que sólo el manejo de las subcuencas y microcuencas para el aprovechamiento humano, porque involucra entre otros aspectos, la cultura del manejo de la milpa y temas de género, paralelo a esto debe trabajarse en cómo reintegrar el agua.

En este sentido es importante la investigación y que ésta sea multidisplinaria, según indicó el coordinador de Investigación de la Semahn, Froilán Esquinca Cano.

Anteriormente el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), ya había financiado un proyecto de investigación acerca de la complejidad de las relaciones de las comunidades con el agua, la cual incluía los problemas de abasto y de aguas residuales, que son importantes en la zona de los Altos, pero también la contaminación y restauración.

Debido a esta complejidad, se necesita una investigación que involucre la colaboración del biólogo, del ingeniero agrónomo, del administrador, del arquitecto, y abogados, teniendo que sumarse a entender la complejidad pero con una propuesta integrada. Resulta fundamental plantearse la situación cómo abastecerse pero también, luego de eso, cómo reintegrar esa agua a su cause, es el uso y el rehuso.

El Grijalva siempre ha sido complejo, pero ahora lo es más con los cambios de usos de suelo y el crecimiento de la mancha urbana, a esto se suman el avance de la contaminación, la extracción de materiales pétreos y arena que en muchos casos sobre explotan las riberas, esta última situación ocasiona que cuando vienen las aguas torrenciales no hay retención y generan problemas de desgajes y deslaves en las partes bajas de la cuenca.