Urgen mecanismos de detección de enfermedades

Urgen mecanismos de detección de enfermedades

Dionicio Córdova López, experto en Epidemiología de Salud Veterinaria del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), afirmó que en el país se necesita un trabajo intenso para poder identificar factores de riesgo y establecer medidas de prevención ante enfermedades en el ganado, porque “es más barato prevenir que remediar”.

Afirmó que en Chiapas está garantizada la calidad de la mayoría de los productos y subproductos procedentes de animales, gracias a los sistemas de producción en general, y a la existencia de rastros tipo TIF (Tipo Inspección Federal), salvo en pueblos donde no hay inspección zoosanitaria.

Por ejemplo, la tuberculosis puede trasmitirse de bovinos a humanos, a través de lácteos, ahí hay una campaña nacional contra la enfermedad; pero si algunos productores no hacen lo que corresponde, no es difícil que la gente pueda estar expuesta.

“Hay varias enfermedades que pueden presentarse si nos descuidamos, porque la cercanía a las distintas especies y el consumo de productos y subproductos implican exposición a alguna de ellas”, mencionó el experto.

El especialista comentó que las prácticas inadecuadas en el manejo de especies animales: bovinos, cerdos, aves y caprinos, son factores de riesgo que la gente no identifica y es una forma de propagar enfermedades.

“Es muy común que los productores rompan la cadena de enfriamiento que deben tener los biológicos.

Por ejemplo, compran vacunas en la farmacia, donde se las entregan en una bolsa de plástico con hielos; llegan a su auto y las colocan bajo el asiento y tardan varias horas en llegar a su domicilio, donde las meten al congelador hasta el día en que las llevan al rancho para entregarlas al vaquero encargado de aplicarlas a los animales, cuando pueda.

Los vaqueros muchas veces reutilizan jeringas y agujas -incluso una sola para varios animales-, que tienen guardadas en cualquier lugar.

Esas jeringas se enjuagan con agua de arroyos o supuestamente limpia. Con esto contaminan el biológico y lo inutilizan”, comentó.

Córdova López agregó que otro factor de riesgo detectado es que se compran animales enfermos sin pedir certificado de registro ni nada, igual en el uso de estiércol como abono implica un adecuado manejo para evitar la diseminación de enfermedades.

“Si se presenta un brote de influenza aviar y se moviliza el estiércol en camiones, puede irse regando en la carretera y llevar contaminación de tipo viral. Son riesgos que la gente no identifica y así se propagan las enfermedades”, manifestó.

Cabe señalar que el área pecuaria del Inifap tenía departamentos de Virología, Bacteriología, Parasitología, Ectoparasitología; hoy tiene Salud Veterinaria, sin embargo, la estructura de esta área no está bien definida.