Para evitar consecuencias graves entre la población, es fundamental que las instituciones en materia de salud sigan con las actividades de prevención del dengue hemorrágico, puntualizó Rosa Margarita Durán García, investigadora de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Ahora, refirió, ya no existe un mecanismo que sea totalmente eficaz para acabar con el Aedes aegypti -ni con el abate ni fumigación-, debido a que se ha ido adaptando para sobrevivir y vuelto resistente.
Puntualizó que en el estado circulan los cuatro cerotipos del dengue; por ello es que se han presentado situaciones graves “tenemos un incremento importante de casos (…) se está viendo casos de zika y, desafortunadamente, también está circulando la influenza AH1N1”.
Recordó que el dengue fue una enfermedad emergente que surgió en 1970 y 1980 y llegó para quedarse en la mayoría de los países, donde se está a expensas de epidemias cíclicas.
Comentó que, cuando una persona se infecta con un cerotipo, la segunda infección incrementa el riesgo del dengue hemorrágico, porque el sistema del organismo reacciona violentamente contra ese virus cuando ya se tuvo el padecimiento.
La investigadora explicó que la única forma de protegerse de la enfermedad, es protegerse de la picada del Aedes aegypti que es el mismo transmisor de varias enfermedades.
Es fundamental que la población utilice repelentes y camisas mangas largas donde los moscos estén presentes, incluso en algunas zonas donde la probabilidad de la presencia del transmisor sea menos.
Detalló que las autoridades están pendientes de este tema e incluso la alerta está en las instituciones, pero la responsabilidad de cuidado también corresponde a los ciudadanos.
Finalmente, desde la academia se está trabajando con este tema, aunque la investigadora mencionó que lo más importante es que se fortalezcan los sistemas de vigilancia para que, ante cualquier situación, se trabaje de manera cercana a la población.












