El medio ambiente no puede estar sujeto a “caprichos políticos”, ni a “intereses empresariales”, cuando el futuro alimentario, de abastecimiento de agua dulce y de control a fenómenos naturales exige acciones de alta seguridad, declaró la presidenta de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC), Rocío Miranda Pérez.
En este contexto, calificó de peligroso para el medio rural, zonas costeras y áreas de deshielo, a nivel mundial, el dejar en el abandono el cuidado del medio ambiente por parte de las naciones más poderosas y se garantiza un aumento en la inseguridad alimentaria en el orbe.
Miranda Pérez también aseguró que las cifras no mienten y el sector agrícola es la actividad económica más afectada por el cambio climático.
Tan solo, dijo, los cambios en la distribución de las lluvias a lo largo del año pueden poner en peligro la producción de la milpa (agroecosistema con cultivos simultáneos de maíz, frijol y calabaza), que constituye la base de la alimentación en las zonas rurales.
Por ello, exhortó a detener el cambio climático: “es urgente o empeorarán las condiciones de vida de agricultores, pescadores y quienes viven de los bosques”, sostuvo.
Finalmente, comentó que las comunidades rurales, especialmente las que viven en ambientes frágiles, se enfrentan a un riesgo inmediato y creciente de pérdida de las cosechas y del ganado, además de que la población empobrecida correrá el riesgo de inseguridad alimentaria por la pérdida de sus bienes y por la falta de una cobertura de seguros adecuada.












