Victorio López Gómez, presidente municipal de Aldama, afirmó que integrantes de un grupo “de corte paramilitar” del ejido Santa Martha, perteneciente al municipio de Chenalhó, dispararon armas de fuego de alto calibre en contra de comunidades de Aldama, sin que se reportaran lesionadas, en el contexto de la disputa de 60 hectáreas.
En entrevista, López Gómez solicitó, de nueva cuenta, la instalación de una Base de Operaciones Mixtas (BOM), además de la presencia de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), así como observadores de derechos humanos “para la protección de ambos municipios, pero hasta el momento la propuesta sigue en la mesa sin atenderse”.
“Los grupos armados de Santa Martha han vuelto a agredir a nuestras comunidades. Hace unos momentos hicimos los reportes correspondientes, de que varios hombres fuertemente armados atacaron a la comunidad de Cokó. Se identificaron varios disparos de grueso calibre desde un sitio ubicado cerca de donde está instalada la policía estatal”, aseguró el alcalde.
El presidente municipal dijo que en Aldama no hay presencia de policías, ya que se retiraron hace dos semanas debido a que fueron desarmados y obligados a irse “cuando hubo agresiones fuertes en nuestras comunidades. En Santa Martha y Sacluman fueron desarmados, por su seguridad, se retiraron los que estaban en Aldama”.
Por último, el alcalde aseguró que habitantes de Santa Martha niegan la existencia de disparos, sin embargo, ha reportado la presencia de personas armadas, vestidas de negro en veredas del lado de Chenalhó, custodiando las 60 hectáreas; las cuales se mantienen en disputa desde hace 45 años y que ya ha consumido la vida de 25 personas.
“Urge que las autoridades pongan un alto. Hemos solicitado el desarme de estos grupos de corte paramilitar que han ocasionado desplazamientos, heridos y muertos”, finalizó.












