El líder del Programa de Desarrollo Humano para México y Colombia del Banco Mundial, Wiliam Wiseman alertó sobre la urgencia de activar las Zonas Económicas Especiales en México, mediante la atracción inmediata de inversionistas y la formalización de los gobiernos estatales para atender las necesidades de un proyecto transexenal.
Específicamente en Chiapas explicó que solamente 500 hectáreas de un campo posible de ocho mil, están en condiciones de desarrollo e inversión, sin que hasta el momento se tengan los mecanismos para la llegada masiva de empresarios, como tampoco impulso a industriales locales, además de la carencia de la figura de la llamada ‘empresa ancla’, como se llama a empresas multinacionales de alta envergadura que arrastran otras industrias alimentadoras.
En el contexto de un análisis, realizado junto a autoridades de la Secretaría de Economía, donde expuso la urgencia de atender factores asociados con los niveles de crecimiento, inversión y productividad en la entidad, así como las condiciones locales que se han combinado para lograr casos de éxito en empresas chiapanecas.
En este sentido, calificó de acertada la puesta en marcha de la Zona Económica Especial (ZEE) de Puerto Chiapas, la cual posibilita la generación de empleos de calidad, atraer inversión nacional y extranjera, generar cadenas de valor, acelerar y diversificar las exportaciones, sin embargo dijo que estas acciones se tienen que hacer de inmediato y evitar que procesos electorales, de transición gubernamental o abandono institucional puedan afectar el desarrollo focalizado.
Aunque reconoció que la Ley Especial para las Zonas Económicas Especiales protege el proyecto, el eventual abandono institucional podría condicionar su efectividad y éxito a mediano y largo plazo.












