Urgente| revertir proceso de deforestación en zona Norte

Ramiro López * CP. Es necesario revertir el proceso de deforestación que está acabando con las montanas y selvas que durante siglos fueron el pulmón de la zona Norte.

El cambio de actividad de agrícola a ganadera, los incendios forestales, la mancha urbana y la tala clandestina de árboles han acabado con el ecosistema y principalmente con los árboles, que constituyen el segundo depósito natural más grande de carbono y contribuyen a disminuir las altas temperaturas, aminorando el calentamiento global.

Con la llegada del 'boom' petrolero y la fuerte contaminación al medio ambiente provocada por esta actividad, la tierra perdió su fertilidad, por lo que campesinos decidieron cambiar su actividad agrícola por la ganadera.



Lo que ha pasado con la naturaleza

A lo largo de 35 anos las montanas y selvas fueron tiradas y quemadas para dar paso a los pastizales, pues el campesino considera que la tierra se está volviendo estéril e improductiva por la contaminación generada por Pemex al medio ambiente natural, de aguas, aire y suelo.

A consecuencia de esto, el municipio perdió 3 mil 336 .72 hectáreas de árboles que constituyen el 7.7 por ciento de su territorio, mismo que fue totalmente deforestado para dar paso a la mancha urbana y pastizales.

Sin embargo, otro de los factores que contribuyeron y que continúan contribuyendo a la deforestación de esta zona Norte del estado, son los incendios que en cada temporada de sequía arrasan grandes extensiones de selva.

Además, los pocos productores realizan la quema de sus parcelas acabando con montanas y zonas boscosas que perduraban y que por falta de apoyo para su conservación son arrasadas.

Otro de los graves problemas que enfrenta no sólo la zona Norte, sino todo el territorio chiapaneco, es la tala clandestina de árboles, práctica que no se ha logrado abatir, pues bandas de taladores tienen un jugoso negocio al talar sin menoscabo grandes cantidades de árboles para traficar con ellos y venderlos en otros estados.

En la época de los 80 la selva Lacandona por ejemplo, sufrió una gran transformación, pues en ese entonces más de la mitad del macizo forestal se vio devastado por taladores que sacaban hacia otras entidades, todo el producto maderable que podían obtener impunemente, pues las autoridades de ese entonces, al parecer estaban llevándose jugosas ganancias.



La tala inmoderada de

árboles, acto impune

En la actualidad todavía existen taladores de bosques que están acabando con el entorno natural y el pulmón de México, pues también impunemente talan los árboles sin el permiso de las instituciones encargadas, que en un intento desesperado por frenar la tala de árboles han prohibido los permisos para el derrumbe de árboles.

Por ningún motivo ni bajo ningún pretexto se puede permitir el derribo de los árboles, pues serían en vano los esfuerzos que los gobiernos Federal y Estatal están haciendo para volver a reforestar el país y el estado, invirtiendo cientos de millones de pesos.

Hay que recordar que los boques y las selvas son los que aminoraban el calentamiento global y que al destruirlos, se ha contribuido al incremento del bióxido de carbono en la atmósfera, lo que hace que la temperatura de la Tierra aumente, generando así el calentamiento global.



Las consecuencias son

imparables

Además la deforestación ocasiona que la Tierra se erosione originando que los cerros se desgajen afectando poblaciones, vías de comunicaciones y cauces de ríos.

En un esfuerzo desesperado por revertir este descalabro de nuestro ecosistema, las autoridades federales y estatales han implementado programas de reforestación para recuperar los bosques y selvas que durante décadas se han deteriorado.

Para este ano, se contará con recursos a través del programa Pro- árbol que contemplará la reforestación, plantaciones comerciales forestales, programas de manejo forestal y conservación de suelo que se fortalecerán con recursos estatales y municipales.