Para abaratar la organización de los procesos electorales y darle mayor rapidez a la emisión de los resultados, en Chiapas ya se analiza la posibilidad de implementar las urnas electrónicas para los comicios locales (como ya ocurrió en otras entidades), pero el asunto está en “pañales” y no hay forma de ejecutarlo para las intermedias del 2021, donde se renovarán las presidencias municipales y las diputaciones locales.
Sofía Margarita Sánchez Domínguez, presidenta de la Comisión Permanente de Organización Electoral del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), comentó que dentro de las ventajas (a comparación de las votaciones habituales), es que baja la carga laboral a los funcionarios de casillas, debido a que ya no habría la necesidad de hacer el escrutinio y cómputo.
Incluso, mencionó que existe la posibilidad de que ya no se utilice el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), debido a que los resultados de la Jornada Electoral se tendrían en la misma noche y se darían a conocer a la opinión pública. La impresión de boletas electorales entra en el ahorro que tendría la urna electrónica.
De las entidades que más avance tiene en la implementación de este dispositivo electrónico, es Jalisco; incluso, las autoridades electorales de aquel estado acudieron a Chiapas para llevar a cabo un conservatorio sobre los retos y desafíos de este proyecto.
El Instituto Nacional Electoral (INE) tomó la decisión que en los comicios intermedios se lleve a cabo una prueba piloto para el 2021 (pero no para Chiapas); incluso, existe la posibilidad que en el 2024 ya se aplique en todo el país.
Intervención
Durante las actividades, el consejero presidente del IEPC en Jalisco, Guillermo Amado Alcaraz Cross, explicó que ellos han utilizado la urna electrónica en 25 ejercicios de participación ciudadana, además de 22 elecciones internas.
A estos números se le suman 133 ejercicios de promoción y 110 elecciones escolares. Para él, el proyecto garantiza el secreto del voto y requiere del uso del internet para transmitir la información generada.
No obstante, la Consejera Electoral Local Magdalena Vila, aclaró que es el INE el único organismo que puede usar el dispositivo para pruebas en las elecciones venideras; para el aspecto local, lo único a lo que se aspira (por el momento), es para usos de educación cívica o capacitación.
Posturas
Para Oswaldo Chacón Rojas, consejero presidente del IEPC, este tema no solamente implica la llegada de nuevas tecnologías, también sirve para medir cuáles son las garantías de confianza o certeza que ofrece dicho instrumento a la ciudadanía, la cual ya no confía en las mismas autoridades.
El paso más importante, enfatizó, es disminuir los costos en la organización de las elecciones, las urnas electrónicas podrían considerarse como la única ruta para conseguirlo.
“Lo que sí es un acuerdo que tenemos en este Sistema Nacional Electoral, es que este es un camino sin retorno, tenemos que entrarle al análisis y a la reflexión”, manifestó.
Aclaración
Este dispositivo en ningún sentido elimina el derecho que tienen los partidos políticos de impugnar las irregularidades que observen. Será hasta el siguiente año cuando el IEPC lleve a cabo una licitación para que, especialistas en temas de informática, presenten un prototipo para la elaboración de las urnas electrónicas.
Aunque en la administración federal la bandera ha sido la austeridad, antes de pensar en que si habrá o no dinero para hacer las pruebas, el plan es que el IEPC en el 2020 tenga avances, luego analizarían los costos de operación o cuántas urnas se podrían adquirir.
Para ganar la confianza de la ciudadanía, el proyecto apenas se utilizaría para promover el voto; se busca que la población tenga la certeza de que su voto que emita a través de la urna electrónica es seguro; es una nueva opción tecnológica, pero no hay fecha en Chiapas para implementarlo en su totalidad.












