En Chiapas, hasta el 30 de noviembre de este año la producción de maíz en grano se registró en 467 mil 238 toneladas, de un total de 299 mil 20 hectáreas cosechadas, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). La entidad se coloca entre los principales productores del país.
Para extender el uso de métodos sustentables e innovadores que contribuyan a elevar la producción de maíz para consumo nacional, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) utiliza una técnica de biotecnología por medio de feromonas, la cual evita la reproducción del gusano cogollero, principal plaga de este cultivo.
Esta técnica ha sido aplicada en alrededor 24 mil hectáreas de cultivo de maíz en todo el país. Permite reducir el uso de agroquímicos y hace más eficiente la práctica en el campo, con una reducción en los costos económicos y ambientales, ya que consiste en colocar en las parcelas —al momento de la siembra— dispensadores con cebos que contienen esta feromona.
Así generan confusión sexual en palomillas macho, lo que evita que encuentren a la hembra, impidiendo la copulación y evitando que haya huevecillos de gusano que pudieran dañar las plantas de maíz.
De acuerdo con la dependencia federal, se trata de un avance muy importante que está al alcance de los productores mexicanos de todos los tamaños, sobre todo los de autoconsumo, ya que cada vez más resulta costoso poder controlar esta plaga.
Estrategia
El combate a las plagas es vital, debido a que aumentar la aplicación de insecticidas, fungicidas y otros compuestos químicos provoca la generación de resistencias y la contaminación del entorno, lo que hace cada vez más difícil y costoso producir alimentos.
Indicó que al estar destinando recursos en cada ciclo agrícola para controlar plagas y enfermedades, ello lleva a un incremento en los costos y un limitado margen de ganancia para los productores, por lo que se deben explorar alternativas sustentables que permitan cambiar este rumbo que se está agotando y tiene un alto costo tanto ambiental como económico.
México es reconocido a nivel mundial como líder en producción de maíz y agricultura sostenible, por lo que representó el mejor campo experimental para probar la tecnología de feromonas, gracias al apoyo de científicos mexicanos del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt).
Al igual que del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), y con la experiencia en control de plagas de técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).












