Las tarjetas bancarias representan una herramienta con ventajas para los usuarios; sin embargo, es importante considerar un buen uso de las mismas. Al respecto, el contador público y especialista en materia fiscal, Manuel Martínez Romero, explica que es necesario entender que dentro de las facultades de la autoridad fiscal está la de comprobar y verificar el uso del denominado “dinero plástico”, el cual se emplea a través de las tarjetas de debito y de crédito.
Reconoce que es parte de la normalidad el uso de las tarjetas para realizar transacciones entre comerciantes y compradores. “Las tarjetas de crédito son ‘un arma’ que puede ser de buen uso, porque se hace un autofinanciamiento sobre una cantidad, pero con la finalidad de pagarla al final del mes”, explicó.
Apuntó que debe tenerse mucho cuidado para saber cuál es la operatividad que tienen y cuál es el porcentaje que pueden cobrar por el uso del dinero que otorgan.
Precisó que existe una coordinación entre la autoridad fiscal y las instituciones financieras para que los bancos estén fiscalizados y orientados a informar cuáles son las transacciones que realizan los cuentahabientes y no únicamente a contribuyentes; es decir, para todo aquel que tiene la oportunidad de tener o mantener un saldo o una cuenta de dinero en el banco.
A través de esta disposición las personas que hagan depósitos o reciban depósitos de más de 15 mil pesos en efectivo serán supervisadas y el banco dará a conocer la información a la autoridad fiscal.
También debe haber sumo cuidado, porque los 15 mil pesos no necesariamente tendrán que ser en una exhibición, sino que son de acuerdo con el total de la suma de los 30 días naturales de un mes.
El objetivo que tiene la autoridad en materia fiscal es saber el origen de los recursos e identificar si estos no son de una actividad ilícita. Por tanto, la institución bancaria que presta el servicio debe informar sobre la finalidad del efectivo.












