En México se cultivan alrededor de 60 razas de maíces, seleccionadas a través de miles de años por agricultores para las diferentes condiciones ambientales del país.
Este dato se dio a conocer durante el 4º Conversatorio del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), denominado “Maíces Nativos”.
Leobigildo Córdova Téllez, director general del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas, comentó que conservar la diversidad de especies de maíces nativos en el país es una gran responsabilidad, ya que obliga hacer un uso sostenible del grano.
Enfatizó que principalmente se debe emplear un reparto justo y equitativo de beneficios que refiere a que el maíz nativo tiene muchas utilidades, como ser fuente de genes para obtener nuevas variedades, pero también se debe tomar en cuenta el trabajo de los agricultores.
Dijo que ellos realizan un gran trabajo para conservar los maíces nativos; de tal forma que año con año hacen su selección de semillas y esto permite que el maíz esté en una evolución constante, pero también es un mejoramiento genético que están haciendo cada año.
El ir incorporando características que después sirven de base para hacer unas variedades mejores, se tiene que reconocer esa aportación que hacen los agricultores y campesinos, de modo que si llegan al mercado y se obtienen ganancias, es justo hacer una retribución hacia ellos.
El reparto justo y equitativo de beneficios se refiere a compartir esa ganancia que en algún momento se obtiene por el uso del material base para el mejoramiento genético para obtener nuevas variedades.
Agregó que a nivel país no se ha logrado aterrizar ese reconocimiento que puede ser en especie o con la transferencia de tecnología, ya que sólo se ha hecho en algunos niveles.
Los maíces nativos son aquellos que se han conservado por los agricultores en la práctica de seleccionar su semilla cada año para la siguiente siembra agrícola. Engloba toda una diversidad, a diferencia de aquellas variedades que se han generado por métodos de mejoramiento geotécnico y científico, y que dan como resultados especies híbridas.
En general, conforma toda una diversidad de los agricultores que se puede disgregar en poblaciones nativas, agrupadas conforme a características similares llamadas razas, estimadas en seis millones, que se definen como grupo de individuos (plantas) que comparten características de forma heterogénea.
México es centro de origen de diversidad genética del maíz, aquí están los parientes silvestres que dieron origen a esta semilla.
En su participación, Francisca Acevedo Gasman, coordinadora de Agrobiodiversidad de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), indicó que trabajaron un proyecto con tres líneas de investigación.












