"El desmantelamiento de las instituciones del Estado mexicano en favor de los poderes fácticos se acrecentó durante la administración del presidente Vicente Fox Quesada. No hay especialista en la materia que contradiga ese hecho. Por eso tiene razón el actual mandatario, Felipe Calderón, cuando critica a su antecesor de no haber actuado a tiempo. Las consecuencias políticas, sin embargo, serán más contra el partido de ambos que en favor de alguno de los dos.
El escape de prisión de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, el surgimiento del cártel de La Familia, la explosión de violencia en zonas como Nuevo Laredo y Ciudad Juárez, el encumbramiento de los grupos de sicarios de corte paramilitar como Los Zetas, son muestra del poder que el crimen organizado alcanzó durante el gobierno de Vicente Fox. El presidente Felipe Calderón lo ha sabido siempre, pero al hablar sobre la responsabilidad del pasado evitaba hacer referencia a gobiernos específicos. La filiación compartida a Acción Nacional propiciaba en los dos la prudencia discursiva.
Acaso terminó el pacto de no agresión y regresó la tradicional ruptura entre presidente y ex presidente. El detonante: el debate sobre la legalización de las drogas. Fox apuesta por esa medida, pero ¿por qué no la aplicó él? Su respuesta fue: ""No estábamos en la emergencia que estamos ahora. No sentí que era el momento"". Y añadió una crítica a su sucesor: ""Nosotros no estamos de acuerdo, nunca lo he estado con la utilización del Ejército mexicano para una tarea policiaca, ni está preparado para eso, ni corresponde a su responsabilidad constitucional. La imagen del Ejército mexicano se deteriora cada día que se expone más y más a violaciones a los derechos humanos"". Calderón respondió, como la canción: usted es el culpable de todas mis angustias.
La crítica de Calderón, muy humana y quizá también justa, tendrá más que sólo repercusiones contra el ex mandatario. Muy probablemente sea Acción Nacional el que pague los platos rotos. El PRI dirá: ""El culpable no es el Estado mexicano en su conjunto, gobernadores, presidentes municipales, diputados, senadores y demás instituciones, sino la política de seguridad del PAN"".
Falta esperar que el nunca silencioso ex presidente Fox responda de vuelta. Podría empezar por preguntarle a Felipe Calderón: ¿por qué si el gobierno anterior tuvo tanta responsabilidad en la violencia actual, se mantuvieron en el gabinete los ex funcionarios foxistas Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública, y Eduardo Medina Mora, hoy ex procurador general de la República? Habrá que ver dónde termina el espiral de recriminaciones. (El Universal)
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