Usuarios demandan que no se cierre el Cedeco

Usuarios demandan que no se cierre el Cedeco

Personal que se desempeñaba en diferentes oficios en el Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco), que se ubica en el ejido Francisco I. Madero (al oriente de Tuxtla Gutiérrez), mostraron su preocupación por el cierre de este establecimiento; sin embargo, las autoridades municipales no han informado los motivos para tomar dicha decisión, denunció Miguel Ángel, quien tomaba cursos de corte y confección en el lugar.

Los talleres eran tan importantes para las 50 personas (promedio) que llegaban a prepararse que, en más de una ocasión, organizaron pasarelas para demostrar todo lo que aprendieron a lo largo de los meses. Este inmueble, según comentaron los denunciantes, comenzó a operar después de 1980 y da un apoyo invaluable para quienes asisten a los cursos, ya que al graduarse disponen de conocimientos para generar un ingreso familiar pero, de un día para otro, les pidieron que sacaran todos sus materiales.

Miguel Ángel, uno de los afectados, calificó la decisión del cierre como un atropello, debido a que en el lugar también se gestionaban sillas de ruedas, despensas y hasta apoyos médicos.

De acuerdo con las personas afectadas, en cualquier momento se podría dar el desmantelamiento del lugar y personas de la tercera edad también resultarán afectadas ya que a través de la generación de manualidades conseguían recursos económicos.

Ciro Pérez, una persona de edad avanzada, relató que el lugar servía como un espacio para compartir las tristezas y alegrías que enfrenta este sector de la población, pues compartían su tiempo en pláticas, ejercicios y hasta los alimentos.

Dolores Cruz Flores, una mujer que estaba en el taller de manualidades, recordó que a través de los diferentes cursos impartidos en el lugar, aprendió a elaborar piezas con material reciclado que después comercializaba.

Elaboraba bolsas, bordados y tejidos que se hacían en el Centro Comunitario, con eso aportaba un ingreso familiar; sin embargo, ahora están en la zozobra de saber si las actividades continuarán o no, pese a los beneficioso de los cursos para la población.

Finalmente, aclararon que todo el material que se utiliza en los talleres es cubierto por los usuarios, por lo que lo piden a la autoridad competente que lo mantengan en funcionamiento para seguir generando capacitación e ingresos a familias de escasos recursos económicos.