La Universidad Tecnológica de la Selva se ha convertido en un botín, donde los intereses por el control del contrato colectivo de maestros y el manejo de recursos ha generado un movimiento estudiantil con la exigencia de la salida del rector Roberto Vázquez Solís que ha sido reelecto en el cargo con la facultad que le confiere al Ejecutivo del Estado, esta determinación fue autorizada en el país a todas las tecnológicas.
El conflicto en la UTS de Chiapas derivó inicialmente por la rescisión de los contratos laborales de cuatro maestros: Luis Antonio Aguilar, Alfredo Ramírez, Alma Villarreal Meza y Guadalupe Alcázar; despedidos por faltas al Reglamento General de la Institución y por exceso de faltas a lo largo del cuatrimestre. Todos fueron liquidados conforme a la ley.
Tras la salida de los mentores se inició el conflicto estudiantil y el desprestigio de la institución que en los últimos cuatro años no sólo ha incrementado el número de su matrícula sino que ha obtenido la acreditación del 100 por ciento de los programas educativos de Técnico Superior Universitario y la evaluación en nivel 1 de los CIEES (Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior); siendo la única universidad pública en Chiapas con el 100 por ciento de su matrícula inscrita en programas reconocidos por su calidad y excelencia.
Esta institución tenía una matrícula en 2007 de 1,089 estudiantes y ahora cuenta con 2,740 jóvenes; es decir en cuatro años la matrícula ha tenido un crecimiento del 152 por ciento y el 83 por ciento ha sido beneficiada con una beca Pronabes.
Con respecto a la oferta educativa, en 2007 la Institución contaba con siete carreras de Técnico Superior Universitario; hoy ofrece a los jóvenes 13 carreras de TSU, cuatro Licencias Profesionales, cinco carreras de Ingeniería y una Especialidad, siendo la única en el país que cuenta con un programa de posgrado.
El pasado 10 de agosto del año en curso, el Presidente de la República, Felipe Calderón, entregó un reconocimiento a 500 alumnos de la primera generación de Ingenieros con el mejor aprovechamiento escolar en el país; 19 de ellos de la Universidad Tecnológica de la Selva, que también mantiene convenios internacionales con cinco países para intercambios estudiantiles y docentes que permiten mejorar la competitividad académica.
Uno de los mayores logros de la UTS son los reconocimientos internacionales para la Academia de Robótica, que han contextualizado a Chiapas en el ámbito internacional.
Sin embargo, pese a los avances profesionales que saltan a la vista, la desestabilización por el control de la universidad continúa, pues el manejo de los recursos se hace muy atractivo al tener un presupuesto anual autorizado 115.2 millones de pesos y una disponibilidad para 92 profesores de tiempo completo, para contratar 3496 HSM (hora-semana-mes) que significa más de 198 profesores; 80 plazas administrativas y 30 plazas directivas. De aquí el porqué lo radical del pliego petitorio: la destitución inmediata del Rector y la creación del Consejo Estudiantil.
Los inconformes, ha trascendido, son financiados presuntamente por Juan Antonio Gordillo Reyes, Belisario Domínguez Muñoz, Roxana Gordillo y Yarim Ezequiel Cano, quienes azuzan a los alumnos con la conformación de su Consejo Estudiantil con carácter de autoridad y por otro lado, a los maestros con la conformación de un sindicato.
En conclusión, de lograr su objetivo, el saldo será el daño a una institución de excelencia académica, el daño a la educación universitaria en Chiapas y el daño al mejor subsistema de educación superior en México.











