Vacaciones sirven para acercar a las familias

El obispo hizo un llamado a que también aprovechen a acercarse a Dios. Rafael Victorio / CP
El obispo hizo un llamado a que también aprovechen a acercarse a Dios. Rafael Victorio / CP

El obispo de la diócesis de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, hizo un llamado a la feligresía para que aprovechen las vacaciones de los niños para unir a las familias, realizar actividades recreativas, deportivas y acercarse a Dios.

Y es que, aunque reconoció que la escuela forma parte del ritmo ordinario de la vida de los niños y adolescentes, termina siendo para los papás una ayuda grande.

“La presencia de los niños en casa es una bendición, pero también hace de la vida una realidad más exigente. A veces, los niños en casa terminan envolviendo la paz de los padres y llevándolos a la desesperación”, explicó.

En su mensaje dominical pidió organizarse y convertir las vacaciones en una experiencia gratificante, de crecimiento y llena de alegría, porque además puede ser una oportunidad inigualable para sembrar buenos recuerdos en las memoria de los pequeños y unirlos más como familia.

Actividades

Propuso que los padres procuren organizar actividades con los niños, incluso que conozcan, crezcan, se acerquen y colaboren en el trabajo, lo cual consideró “es una experiencia que marca la vida y ayuda al pequeño a incorporar el valor de la responsabilidad”.

Asimismo, aprovechar la oportunidad para acercar a familiares que ordinariamente no frecuentan, pero también que no abandonen los asuntos académicos y dediquen parte de su día a estudiar.

López Alfaro insiste en que también hagan deporte, dejando a un lado la dependencia del celular y la televisión, ya que las actividades físicas no solamente son entretenimiento, sino que fortalecen el carácter de los pequeños, ayudan a la salud y a la integración familiar.

Llamado

Puntualizó haciendo un llamado a que también aprovechen a acercarse a Dios. “Vivamos estas vacaciones como una experiencia familiar de nuestra fe. Si aprendemos a caminar como familia en las cosas de Dios, ganaremos mucho, y será grande el fruto de lo que podamos cosechar de esta experiencia. No se trata de enviar a los pequeños a la Iglesia y a las celebraciones, se trata de caminar juntos, con los papás a la cabeza”.