El periodo vacacional se convierte cada año en un foco rojo para la salud de niños y adolescentes, advirtió la doctora Sandra del Carmen Ríos Zúñiga, quien señala que durante estas fechas los ingresos por accidentes en menores pueden aumentar entre un 50 y un 100 por ciento, tanto en el hogar como en la vía pública.
El mayor tiempo libre de los estudiantes fuera de las aulas se traduce en más exposición a situaciones de riesgo.
Generalmente los traumatismos craneoencefálicos y las fracturas graves figuran entre las principales causas de atención, derivadas sobre todo de percances automovilísticos y caídas.
Las motos, factor
La especialista reveló que los adolescentes mayores de 15, 16 y 17 años también poseen un porcentaje muy alto principalmente derivado de accidentes en motocicletas. Aunque no tengan la edad legal para conducir, consideró necesario prestar atención a este grupo poblacional.
“Sería una muy buena recomendación, pues vigilar a los muchachos, más a los adolescentes, porque sí es muy recurrente los traumatismos y las fracturas”, enfatizó respecto a la urgencia de supervisar el uso de vehículos motorizados.
En el caso de los más pequeños, el peligro ocurre dentro de casa: recomendó vigilar sobre todo a los más pequeños en la ingestión de sustancias que no estén bien etiquetadas, que no estén en frascos que parezcan alimentos; también alertó sobre las descargas eléctricas por manipulación de contactos.
Ante este panorama, exhortó a padres y tutores a extremar precauciones y mantener un entorno seguro, especialmente mientras los adultos cumplen sus jornadas laborales.












