Estudios recientes en adultos y población pediátrica confirman que la vacunación contra el covid-19 continúa siendo una herramienta clave para reducir la enfermedad grave, la mortalidad y la necesidad de atención médica, particularmente en los grupos de mayor riesgo.
En población pediátrica, datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades publicados en Morbidity and Mortality Weekly Report, indican que las vacunas administradas durante el otoño pasado redujeron de forma significativa la necesidad de atención en servicios de urgencias durante los primeros seis meses posteriores a la vacunación: 76 % en menores de cuatro años y 56 % en niñas, niños y adolescentes de cinco a 17 años.
Reducción de cifras
Se realizó un estudio hecho durante casi cuatro años a 22.7 millones de personas vacunadas con biológicos de ARNm y a 5.9 millones no vacunadas. Los resultados mostraron que la vacunación se asoció con una reducción del 74 % en el riesgo de morir por covid-19 grave, así como con una menor mortalidad general, sin identificarse señales de incremento de riesgo a largo plazo.
De acuerdo con Moderna, esta nueva evidencia refuerza la importancia de que se vacunen los grupos priorizados en los lineamientos de la Secretaría de Salud de México, que incluyen a personas embarazadas, personas de 60 años y más, personal de salud y personas desde los seis meses hasta los 59 años con comorbilidades de riesgo.
Refrendó que su vacuna se aplica exclusivamente a través de las instituciones del sector salud público, conforme a los lineamientos oficiales de la Secretaría de Salud. Para la temporada actual, la vacuna utilizada corresponde a una fórmula actualizada dirigida a la variante LP.8.1, alineadas con las recomendaciones sobre la composición antigénica emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).












