El sarampión es una enfermedad infecto-contagiosa causada por un virus que afecta a las y los menores que no han sido vacunados, puede originar la muerte o cursar con graves complicaciones como la encefalitis –inflamación del cerebro.
Es producida por el virus del sarampión, conocido como mixovirus, para la que existe vacuna; el periodo de incubación dura entre 10 y 14 días a partir del contacto; el periodo de contagio es variable entre cuatro días de la aparición de los síntomas hasta cinco días después de que hayan desaparecido las lesiones cutáneas.
Maritza Del Socorro Bustamante Muñoz, coordinadora delegacional de Enfermería en Salud Pública en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, dijo que los primeros síntomas de este padecimiento son gripa, ojos llorosos o conjuntivitis, tos seca, fiebre alta, falta de apetito y malestar general.
Explicó que pasadas las primeras 24 horas, comienzan a brotar pequeñas manchas de color blanco en el interior de la mejilla, tres o cuatro días después, aparecen pequeñas manchas rojas, planas y redondas, en la cara y por detrás de las orejas, expandiéndose a todo el cuerpo.
Agregó que estas manchas pican y suelen desaparecer en dos o cuatro días, en bebés menores de nueve meses, puede aparecer leve gracias a la presencia de anticuerpos maternos protectores.
Bustamante Muñoz declaró que el tratamiento es la prevención y nada hay más seguro que la vacunación en la población infantil, a partir de los 12 meses de edad, se transmite por contacto directo de un niño a otro, además el diagnóstico de sarampión debe ser analizado por un médico.
Concluyó la funcionaria del IMSS con la recomendación a los padres derechohabientes del Seguro Social a estar atentas y atentos en el control de vacunación de sus hijos, acudir a su Unidad Médica Familiar (UMF) de adscripción si manifiesta este malestar, para recibir atención de calidad y calidez y evitar complicaciones mayores en las y los infantes.











