Una fila interminable fue el adorno principal en las instalaciones de Caña Hueca, en Tuxtla Gutiérrez, debido a que miles de personas de la tercera edad, que formarán parte del padrón de beneficiados para la aplicación de la vacuna contra el covid-19, se dieron cita sin saber que dicho proceso sería más largo de lo planeado.
“¡Hay que guardar la sana distancia!”, resonaban las palabras del personal de la Secretaría de Salud para ubicar a quienes llegaron desde la madrugada; el descontrol y la esperanza se mezclaron entre los ciudadanos que luchaban por alcanzar una de las mil dosis que distribuirán las autoridades. La zozobra también se reflejó en otras sedes de la capital y la Secretaría de Salud manejó el tema con hermetismo.
Testimonio
Juan Rodulfo Aguilar Argüello fue el primero en llegar a Caña Hueca. Su alarma sonó antes de lo acostumbrado, despertó a las 3:00 a. m. de este lunes y 60 minutos después estaba en las instalaciones, en ese horario lo único que encontró fue a tres policías haciendo guardia.
“La protección óptima de la vacuna se consigue hacia los 7 o 14 días tras haber recibido la segunda dosis. Dicha vacuna no puede provocar covid-19 en la persona que la reciba al contener un sólo fragmento del virus sin la capacidad de infectar”, así se lee el documento denominado “Consentimiento Informado” y lo tienen que firmar los adultos mayores.
Con 72 años de edad, Aguilar Argüello dijo que se siente más tranquilo al recibir la dosis: “Me siento muy emocionado, muy contento; estoy feliz porque soy el número uno y lo he deseado bastante”.
Con 46 años de matrimonio, explicó que su esposa fue la número dos en la lista y también recibirá su vacuna contra el coronavirus, sin embargo, el cuidado y la higiene personal continuarán para ellos. “Vengan con toda confianza, sino se quieren morir, que vengan para acá”, enfatizó.
El cerco delimitado en el Centro Deportivo “Caña Hueca” para cumplir con este proceso lució abarrotado; algunos abuelitos llevaron sillas adicionales ante el presentimiento que habría demora en la logística.
Con bastones, en sillas de ruedas y con el apoyo de familiares, el lugar comenzó a llenarse. En los registros manuales, en hojas blancas con una tecnología bastante austera, el personal de salud anotó a los adultos mayores que llegaron. Para la vacunación los estratos sociales no importan. Al interior del inmueble, las sillas fueron colocadas a una distancia considerable y con cierto orden, mas en la parte de afuera no existió organización.
En este proceso, donde se espera vacunar a 48 mil 737 adultos mayores en Tuxtla Gutiérrez, la Secretaría de Salud ha pedido a la población que llegue desayunada, con el folio y la copia de la credencial de elector.
Aunque lo efectuado este lunes es una prueba piloto, la falta de información provocó que cientos de adultos mayores hicieran filas interminables para anotarse en el proceso de vacunación, el cual se extenderá hasta el siguiente jueves.
Lo observado este lunes en Caña Hueca, mostró que los trabajadores revisan que los adultos mayores no tengan síntomas que impidan la vacunación. Después de que se aplique el biológico, la población debe esperar 30 minutos (por las reacciones adversas que se pueden generar), pasado ese tiempo se puede abandonar el lugar.
Por las próximas 72 horas, en Tuxtla Gutiérrez estará la esperanza activa para más de 48 mil adultos mayores que podrían recibir el biológico y bajaría aún más la letalidad de la pandemia del covid-19 en la capital, la ciudad más golpeada en Chiapas en los últimos 12 meses por dicha emergencia sanitaria.












