Sujetos no identificados causaron daños en la Unidad Administrativa Municipal, donde funciona la alcaldía, por lo que el Ayuntamiento interpuso una demanda penal en contra de quienes resulten responsables, informaron fuentes oficiales.
Explicaron que los hechos ocurrieron la noche del miércoles, después de que tras cuatro meses y medio que no se realizaban sesiones públicas del Cabildo de San Cristóbal, con el argumento de que no había condiciones de seguridad para los miembros del Ayuntamiento.
Dijeron que después de la presión de diferentes sectores, el alcalde Marco Antonio Cancino González, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), decidió abrirlas al público el miércoles a las 19: 00 horas, luego de ser aprobado un reglamento interno, en el que se limita a tres minutos la participación de los ciudadanos, inscritos previamente; se faculta al alcalde a utilizar la fuerza pública para sacar a los regidores que interrumpan la sesión o entablen un debate; además obliga a los periodistas a registrarse previamente para cubrirla, entre otras medidas.
La sesión inició a las 19:00 horas como estaba previsto, pero minutos después arribaron al nuevo Palacio Municipal, ubicado en el sur de la ciudad, decenas de personas que habían asistido a una plática en la Sala de Bellas Artes, en el Centro Histórico, por Gilberto Lozano y Julián Levarón, del Congreso Nacional Ciudadano.
Los más de 50 asistentes a la plática, incluidos Lozano y Levarón, decidieron acudir a la sesión del Cabildo, pero al llegar encontraron las puertas cerradas, con guardias de Protección Civil que les negaron el acceso.
Finalmente, los ciudadanos entraron a la sala, por lo que Cancino González se levantó y salió de la sala por una puerta alterna, seguido por los regidores, menos Carlos Herrera Hernández y Jerónima Toledo Villalobos, del Partido Morena, que permanecieron adentro. Minutos después, a invitación de los ciudadanos, se integró la síndica Linda Higuera Gutiérrez, del PVEM.
Ante la ausencia del presidente y la mayoría de regidores, los ciudadanos instalaron un cabildo ciudadano y simbólicamente nombraron a Herrera Hernández como alcalde y a otras personas como regidores.
Varios testigos aseguraron que la “sesión” se llevó a cabo sin problemas, pero de repente fueron apagadas las luces, por lo que alrededor de las 21:00 horas todos abandonaron el edificio, y los empleados de Protección Civil cerraron las puertas, sin que se causara daño alguno.
Añadieron que media hora después llegaron unos 20 indígenas, que no han sido identificados, y rompieron cristales, tiraron computadoras y ocasionaron otros destrozos.
La regidora Toledo Villalobos responsabilizó a Cancino González de haber llevado a “un grupo de choque, como lo hizo el 14 de marzo, cuando a través del secretario municipal, Sergio Natarén, envió a golpeadores a agredir a los integrantes de la asamblea ciudadana que estaban reunidos en Bellas Artes”, entre ellos a la periodista Concepción Villafuerte Blanco.
“Ha quedado claro que es el presidente municipal el que ha mandado a grupos de choque para agredir a los ciudadanos y sembrar el terror, lo cual es una perversidad”, aseveró en entrevista.
Cancino González, por su parte, responsabilizó de los daños al edificio a Herrera Hernández y Toledo Villalobos, a quienes acusó de que “siempre han tratado de desestabilizar el Ayuntamiento, pero les digo que las contiendas terminaron el 19 de julio y cuando se gana o pierde, se debe de respetar los resultados”.
En declaraciones a un noticiero de la estación XHWM agregó: “Los que estuvieron ahí son los mismos que han alborotado y saboteado las sesiones del Cabildo. Están las fotos y eso tiene que tener consecuencias legales. Están lastimando los intereses de la ciudadanía sancristobalense porque la Presidencia se hizo con impuestos de todos”.












