Las acciones implementadas por el gobierno de Guatemala para contener y disuadir las caravanas de hondureños que se dirigen a Estados Unidos y que pasarían por México, ha provocado que el viaje “hormiga” sea una opción para quienes buscan el llamado “sueño americano”. Esto, sin embargo, sólo incrementa el número de extranjeros varados, ya que se suman a los más de 60 mil migrantes de diferentes nacionalidades que llegaron antes en caravanas.
Esas personas no tienen acceso a empleos y por ende, se quedan sin posibilidades de continuar su camino para lograr el sueño americano, señaló en entrevista el representante del Centro de Dignificación Humana, Luis García Villagrán.
Precisó que la migración no se podrá detener nunca, ya que miles de migrantes cada año seguirán intentando cruzar la frontera sur de México, debido a que en sus países sufren de pobreza y la violencia generada por grupos de pandillas y de la delincuencia organizada.
Puntualizó que con la nueva política impuesta por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aunque sea buena, no cambiará mucho la situación que viven miles de migrantes cada año, dado que las políticas migratorias no se han transformado y se duda que en los siguientes meses surja un cambio.
Por otro lado, indicó que debido a diversas circunstancias y trabas en el proceso legal de parte del INM en Tapachula, más de cinco mil cubanos que buscan continuar su camino optan por pagar entre 60 y 80 mil pesos para agilizar sus trámites migratorios, apoyándose en la imperante corrupción en esa dependencia.
Otros buscan a través de la Comar el estatus de refugiados, cuyo trámite es tardado y manipulado, por lo que al no tener una respuesta positiva quedan varados en Tapachula, sufragando sus gastos a través de familiares que viven en la Unión Americana.












