Con homilía y procesión por las principales calles de la ciudad, fieles católicos ce-lebraron ayer al Señor de la Misericordia.
Recorrido
El festejo inició desde muy temprano en la capilla de la colonia Cactáceas, donde los asistentes dieron muestra de su devoción y fe.
Con el Señor de la Misericordia sobre una camioneta que adornaron con flores para la ocasión religiosa, caminaron en procesión por diversas calles hasta llegar, al mediodía, a la parroquia del Señor del Santuario, donde participaron en la misa.
“En este segundo Domingo de Pascua, el Señor, lleno de infinita misericordia y sabedor de nuestros temores internos y externos en un mundo hostil, nos ha dejado al Espíritu Santo, para que soportemos con alegría las vicisitudes de esta vida con la confianza de que siempre estará con nosotros”.
“El Señor de la Misericordia es el mismo Jesús que fue condenado por nosotros, clavado en la cruz por nuestros pecados y el que resucitando, nos da su misericordia y nos invita a no ser incrédulos”, se escuchó en la misa.











