Vaticano y autoridades, claves para la seguridad

El Nuncio Apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, afirmó que si bien cada obispo es responsable de la atención pastoral en su diócesis, es fundamental el acompañamiento del Vaticano y el respaldo de las autoridades civiles para garantizar la seguridad de sacerdotes y agentes pastorales en regiones afectadas por la violencia del narcotráfico.

En México, la labor pastoral que realizan obispos, sacerdotes y agentes de la Iglesia Católica en regiones consideradas “zonas rojas” por la presencia del narcotráfico representa un reto permanente.

Así lo expresó el Nuncio Apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, al referirse a las condiciones de seguridad en las que se desarrolla el trabajo eclesial en distintas diócesis del país.

Responsabilidad

El representante del Vaticano explicó que, en principio, la responsabilidad directa recae en cada obispo local, quien conoce de primera mano la situación particular de su diócesis y de las comunidades que la integran.

No obstante, subrayó que desde la Santa Sede existe un acompañamiento constante a través de los organismos correspondientes, enfocados principalmente en la formación y en el análisis de las realidades regionales.

Reconoció que en algunas zonas del país la violencia ha provocado el desplazamiento de comunidades enteras, así como tensiones constantes que cambian de una región a otra.

“La situación no es uniforme; en algunos lugares la tensión aumenta, en otros disminuye, por lo que es necesario un monitoreo permanente en cada diócesis y parroquia”, señaló.

Prioridades

Destacó que la prioridad para la Iglesia es que sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral puedan desarrollar libremente su misión evangelizadora y de servicio al pueblo de Dios, garantizando el acceso a los sacramentos, la oración y el acompañamiento espiritual de las comunidades.