Vecinos mantienen viva la capilla de Los Milagros

Los vecinos comentan que procuran siempre rescatar las costumbres y preservarlas. Samuel Meneses / CP
Los vecinos comentan que procuran siempre rescatar las costumbres y preservarlas. Samuel Meneses / CP

La capilla del señor Jesús, señor de los milagros, fue fundada aproximadamente hace 70 años en lo que ahora es el centro de Tuxtla Gutiérrez, cuando a su alrededor no había más que enormes terrenos, cultivos y unas cuantas casas.

Poco a poco fue absorbida por la urbanización de la ciudad, logrando mantenerse viva gracias a los vecinos que cada año se organizan para su festividad del 7 al 15 de enero.

Esta capilla ha sido remodelada muchas veces, según la historia de algunos vecinos antes era una pequeña ermita. Al inicio de la festividad se realizaba y hasta hoy día una procesión con la imagen original, pero hace algunos años mandaron a elaborar otra para ese fin.

Novenario

Para el novenario, los vecinos se organizan a través de un patronato, que se renueva cada tres años. También se ayudan a nueve comunidades que cada día realizan la venta de cena y otros alimentos para recaudar fondos.

Cada día buscan diversos grupos de danzas folclóricas y realizan otras actividades culturales. Hace muchos años se dejó de hacer una feria con muchos puestos en las calles aledañas, ahora solo se instalan dos puestos con frituras y curtidos.

Desconocen el motivo de esto, ya que depende del Ayuntamiento Municipal que otorga los permisos para tapar la calle. Lo que les corresponde a ellos es la festividad en la capilla, misma que procuran perdure por muchos años más.

Festividad

Previo al día de la celebración, el 14 de enero en la noche se realiza la coronación a las ocho de la noche. Para el 15, a las seis de la mañana se cantan las mañanitas. A la una de la tarde se realiza una eucaristía y después se da la comida a los asistentes, un platillo zoque llamado huacasis caldu o caldo de res.

Por la tarde se realiza un rosario a las 17:30 horas para después continuar con una serie de eventos culturales, para cerrar con broche de oro la festividad y esperar hasta el próximo año.