Vejez: la vida entre el maltrato y abandono social

La falta de atención y diversas formas de abuso económico son las principales problemáticas en la ciudad. CP
La falta de atención y diversas formas de abuso económico son las principales problemáticas en la ciudad. CP

Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha que busca promover acciones para garantizar la dignidad, bienestar y derechos humanos de las y los adultos mayores. En la capital chiapaneca, el abandono, la omisión de cuidados y el abuso económico continúan siendo algunas de las formas de violencia que enfrenta este sector de la población.

La fecha impulsada originalmente por la Red Internacional para la Prevención del Maltrato a las Personas Mayores y la Organización Mundial de la Salud en 2006, y que adoptó de manera oficial por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011.

Su propósito es sensibilizar a la sociedad sobre las distintas formas de violencia, abandono y discriminación que sufren las personas mayores.

Tipos de violencia

Entre las formas más frecuentes se encuentran el abuso psicológico, físico, económico, la negligencia y el abandono.

De acuerdo con la directora del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Tuxtla, Estephanie Frías Córdova, tan solo durante el primer trimestre de 2026 se detectaron al menos cuatro casos de personas de la tercera edad que vivían en condiciones críticas.

Explicó que los casos atendidos involucran a adultos mayores que enfrentaban problemas graves de salud, abandono por parte de sus familiares e incluso situaciones de calle asociadas a adicciones.

Entre las principales problemáticas identificadas destacan la falta de atención de los familiares responsables y diversas formas de abuso económico.

Protocolo de atención

En algunos de estos casos, el DIF Municipal ha iniciado procedimientos legales por omisión de cuidados, además de brindar acompañamiento institucional y asistencia para restituir los derechos de los adultos mayores.

Como parte del protocolo de atención, las personas son trasladadas a hospitales para recibir valoración médica y, posteriormente, se busca su reintegración a un entorno familiar que pueda hacerse cargo de su cuidado.

“La mayoría regresan con sus familias, pero hay personas que no tienen núcleo familiar”, precisó.

Cuando no existe una red de apoyo familiar, la dependencia coordina la canalización de los adultos mayores a asociaciones civiles especializadas en la atención de problemáticas cómo adicciones o trastornos mentales.

Frías Córdova reconoció que el DIF Municipal no cuenta con albergues o anexos propios para resguardar a personas en situación de calle o con problemas de adicción, por lo que el ingreso a centros especializados depende del consentimiento de los propios afectados.