Vemos un México en crisis, México vive en crisis sanitaria, crisis educativa, crisis económica, crisis de valores, destacó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, e hizo un llamado a los legisladores para priorizar los temas más importantes a fin de poder avanzar.
“Hacemos un llamado a los legisladores para que no se distraigan en ciertas leyes que sólo destruyen y ponen en conflicto a la comunidad, y que mejor se dediquen a cuidar la salud, la economía, la educación y, con ello, podamos caminar con más confianza”, comentó.
Sostuvo que la semana del 12 al 16 de abril, se realizó la Asamblea Plenaria número 110 de los obispos de México, la cual se realizó de manera virtual y en la que se analizaron los retos que la pandemia del covid-19 ha evidenciado.
Comentó que el objetivo de la asamblea fue el de “acompañar con cercanía y consuelo de pastores al ‘Pueblo de Dios’ en sus múltiples dolores, para seguir construyendo la ‘casita sagrada’ en camino hacia el Encuentro Eclesial de México, desde la esperanza del Evangelio y bajo la orientación del Proyecto Global de Pastoral 2031+2033”.
Por lo que aseguró que tuvieron la oportunidad de estudiar y reflexionar sobre el ambiente religioso y socio-político que se vive en el país, para buscar, mediante un adecuado discernimiento espiritual, fortalecer el tejido social, robustecer nuestra respuesta como iglesia y orientar adecuadamente al pueblo.
Además apuntó que en el “Mensaje al Pueblo de Dios”, los obispos reconocen que México aún atraviesa tiempos muy complejos por las graves situaciones provocadas por la pandemia que han puesto en crisis al sistema nacional de salud, al sistema educativo, la seguridad de los mexicanos y la sana convivencia familiar que ha visto amenazados sus ingresos.
Como obispos, “vemos con preocupación la creciente polarización de los discursos políticos, el alarmante índice de candidatos asesinados, regiones enteras bajo el yugo del crimen organizado, el maltrato a los migrantes y la militarización de las fronteras; la falta de cuidado de nuestra casa común, la amenaza contra las energías limpias, el escaso interés por el bien común y la verdad; las descalificaciones infundadas de las instituciones democráticas (INE) y los pocos acuerdos políticos que ayudarían a buscar juntos las respuestas que exigen estas graves amenazas”.












