Ven urgente intervenir en crecimiento de Tuxtla

Ven urgente intervenir en crecimiento de Tuxtla

De 1980 a 2010 la población de Tuxtla creció 3.26 veces y en cuanto a hectáreas de su mancha urbana, subió 17 veces, es decir, 13 mil 500 hectáreas de “expansión” desordenada, por eso ha llegado la hora de redensificar, crecer hacia arriba, con torres y edificios.

Sofía Yescas Núñez, directora general del Instituto Ciudadano de Planeación Municipal (Iciplam) sostiene: “eso nos habla de un crecimiento expansivo desordenado que no abona a la viabilidad de una ciudad en todos sus términos y que, evidentemente, se traduce en un costo muy alto para el Ayuntamiento con la prestación de servicios públicos”.

¿Le ve viabilidad a la ciudad, tenemos ciudad para los próximos 30 a 40 años, al ritmo que la llevamos?, se le cuestionó.

“Definitivamente la ciudad ha experimentado un crecimiento desordenado que nos tiene en los padecimientos de hoy en día en cuanto a movilidad, pérdida de cobertura vegetal, ruidos, servicios y calidad de vida”, respondió.

Redensificar la ciudad

“Se ha hablado mucho de redensificar la ciudad, eso significa que tengamos redes subterráneas bien hechas, que haya garantía para suministrar agua y servicios básicos”, apuntó.

“Redensificarla significa construir edificios, irnos hacia arriba. Es muy romántica la idea de contar con nuestra súper casa con jardín: las ciudades, ya no pueden sostener ese tipo de vivienda, ya no hay suelo que alcance, ya no hay medio ambiente que soporte tanta expansión de la mancha urbana, llámese vivienda, servicios y calidad de vida”, refirió,

Hay suelo intra urbano

La experta y funcionaria municipal, admitió que hay reserva de suelo intraurbano. “Sí hay dónde construir, no estamos hablando de que ya estamos ‘hasta el tope’, pero tiene que haber mucha coordinación porque se especula mucho con esos terrenos que están en el centro. El precio se dispara”.

“Hablamos con Catastro: poner una fecha límite, y que esos terrenos se empiecen a construir, y darles otro tratamiento, porque lo único que hacen es expulsar el crecimiento de la ciudad, expandir la mancha urbana”, alertó.

Elevado costo de movilidad urbana

La titular del ICIPLAM reconoce que el gasto diario de una persona para trasladarse de su casa a su centro de trabajo, es “increíble, ya no digamos las horas que le lleva. Simplemente el costo es muy elevado, invertimos muchísimo para movernos”.

A ello hay que sumarle que “nuestras vialidades no responden a esa dinámica que tenemos como ciudad. También es una realidad que, dado ese crecimiento desordenado, para mucha gente es indispensable el coche, porque el servicio de transporte público no es seguro, es ineficiente y no se da abasto. Es un círculo vicioso: hablamos de que es imposible moverse en la ciudad, pero cada vez hay más autos”, añadió.

“Todas las ciudades hablan de invertir la pirámide de la movilidad: el coche ya no puede seguir siendo el que mande, ya no podemos orientar nuestra ciudades hacia el coche, porque entre más vialidades hagamos, entre más grandes las hagamos, más carros va a haber, eso está comprobado, por eso la importancia de invertir en movilidad no motorizada, porque el 80% de los presupuestos a nivel nacional se van a infraestructura para el automóvil, que genera, incentiva, que se usen cada vez más automóviles”, explicó.

Sin embargo, Yescas Núñez afirmó que en Tuxtla, hoy en día, es “muy aventurado hablar de programas como ‘Hoy no Circula’, porque hemos estudiando cómo se ha utilizado en otras ciudades y la realidad es que no ha logrado cumplir con su objetivo: la gente simple y sencillamente, compra más carros”, comentó.

Nueva demarcación metropolitana

El crecimiento de la ciudad nos ha llevado al fenómeno de la conurbación, afirmó la especialista en políticas públicas. El Consejo Nacional de Población (Conapo) estableció, inicialmente, como área Metropolitana a Tuxtla-Chiapa y Berriozábal, que han convertido a estos dos municipios colindantes, en ciudades-dormitorio.

“Pero tenemos identificada la interacción en siete municipios: Suchiapa, San Fernando, Ocozocoautla, Osumacinta, Berriozábal, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo, que son conurbados y constituyen la nueva demarcación metropolitana en crecimiento.

850 mil tuxtlecos, hoy

El INEGI contó en el Censo 2010, en Tuxtla Gutiérrez a 553 mil 550 habitantes, pero “considerando ese contexto, nos lleva a hablar de más de 850 mil habitantes, que le significa un reto mayúsculo al Ayuntamiento y a la Secretaría de Transporte, de movilidad urbana”, agregó.

PIMUS y Carta Urbana

Sofía Yescas Núñez aseguró que Tuxtla necesita un estudio a profundidad, experto, especializado, por eso urgió a la actualización del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (Pimus) para poder aplicarlo en la ciudad.

“No se trata de decir: necesitamos un Metrobús, otras 800 unidades más de Conejobús, abrir tal vialidad. Necesitamos un estudio de movilidad que mida tiempo, origen, destino, costos, saturación de rutas y demás”, apuntó.

“Tuxtla lo necesita, lo pide a gritos. Nos estamos colapsando, por donde lo veamos y para todos es una calamidad movernos, sea peatón, ciclista, usuario del transporte público o automovilista. Ya nadie está contento”, admitió.

Y aunque no ha sido una prioridad en cuanto a la asignación de recursos para la primera parte diagnóstica de la movilidad, el PIMUS y la actualización de la carta urbana (que data del 2007, en una versión imprecisa), estarían sobre los 15 millones de pesos en costos de realización, para los cuales ya existen los términos referencias construidos por el Iciplam.

A ello, hay que sumarle los Mapas de Riesgo Urbano, para identificar la vulnerabilidad de la ciudad, insumo básico de la carta urbana, junto al Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET), porque “si bien se trata de poner orden en la ciudad, no son la transformación en sí misma, sí son suficientes para sentar las bases del crecimiento de la ciudad para 2030-2040”, concluyó.Crecimiento urbano desproporcional

En la ciudad, vivimos unas 850 mil personas, aproximadamente, provenientes de ciudades-dormitorio como Berriozábal y Chiapa de Corzo.

La zona metropolitana, por dinámica, ahora la integran: Tuxtla, Chiapa, Berriozábal, San Fernando, Osumacinta, Ocozocoautla y Suchiapa.

El PIMUS y Carta Urbana cuestan 15 mdp; permitirían conocer alternativas de solución y movilidad urbana.

Ha llegado la hora de redensificar la ciudad: crecer hacia arriba con edificios.

Trece mil 500 hectáreas de mancha urbana, de 1980 a 2010.

Tuxtla debe tener Subcentros: “no todo tiene que confluir al Centro, tienen que haber dos Subcentros por lo menos, para que salgas y te puedas desplazar tranquilamente a tu trabajo y no te represente un gasto y, sobre todo, el desgaste, que es movernos en la ciudad”, indicó.

“Estamos hablando de un auto por cada dos habitantes: estamos llenos de coches y tampoco es posible hablar de orden y de plantear un modelo de movilidad sin que se desincentive el uso del automóvil”, mencionó.

“Soluciones hay muchas. Hay que ver cuál es la que aplica para Tuxtla, porque cada ciudad es distinta, tiene una problemática de movilidad sui generis que exige una solución a la medida. Ya no podemos caer en soluciones fáciles”, acotó.