Los haitianos que habían ocupado por muchos meses las banquetas y calles del centro de la ciudad, aledañas al mercado Sebastián Escobar, con improvisados salones de belleza y peluquerías, rechazaron quedarse en la zona a la que fueron reubicados, pues señalan que sus ventas no son las mismas.
Tanto la ciudadanía, como los propios comerciantes establecidos e incluso los de puestos semifijos, habían exigido a la autoridad municipal y de salud que los retiraran, por lo que Servicios Públicos Municipales proveyó de un espacio adecuado para que los migrantes haitianos instalaran su vendimia.
Josh, migrante haitiano, afirmó que el lugar donde las autoridades quieren reubicarlos está muy retirado de la concentración de sus connacionales, por lo que difícilmente podrían comercializar sus productos. Dijo que recibió un espacio para instalar su vendimia, pero por horas no vendió nada, por lo que decidió salir a recorrer las calles para poder obtener recursos.
Señaló que llegó a la ciudad desde hace cuatro meses y para subsistir se dedica a la venta de aguas y refrescos embotellados en una carretilla, en donde ha improvisado una hielera con bolsas de plástico y cartón para mantener fríos sus productos.
“Ayer nos trajeron para acá, pero sólo estamos vendedores, porque no hay personas para comprar; nos dicen que es porque es un lugar es nuevo y que van hacer propaganda, pero no podemos esperar mucho tiempo”, abundó.
Otros de los extranjeros que se dedican a la venta de verduras y refrescos, caminan por las calles aledañas al mercado con cubetas o casos de plásticos en donde transportan sus productos y los ofrecen a sus connacionales.
Los extranjeros deambulan comercializando sus productos, ya que no les permiten quedarse de manera fija en un mismo lugar, de lo contrario corren el riesgo de que inspectores de la Secretaría de Servicios Públicos les decomisen sus mercancías.
“Tenemos que salir a las calles a vender porque tenemos que pagar rentas y alimentar a nuestros hijos; no podemos esperar tanto tiempo en el lugar que nos quieren reubicar, no tenemos otra opción”, sostuvo una mujer haitiana.











