José Velásquez Martínez, jefe de la unidad de gestión de riesgos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), expresó que la temporada de incendios aún no ha finalizado, ya que faltan los 40 días de la temporada de “canícula”, en la que se mantendrán las altas temperaturas y poca precipitación en la mayor parte de la entidad.
Después de haber superado la primera mitad del año, en Chiapas hasta el 13 de junio se contabilizaban 450 incendios forestales con una afectación de 31 mil 117 hectáreas. Una temporada definida por las autoridades como atípica.
Además, detalló que vendrá un reforzamiento del programa para la atención de incendios forestales, en la que se enfocará hacia la prevención y donde se buscarán recursos económicos, de personal y equipamiento para hacerle frente a estos próximos 40 días y la siguiente temporada de incendios 2020.
Velásquez recalcó que desde el 2015 se han recrudecido los incendios forestales, definiéndolos consecutivamente como años críticos.
El jefe de la unidad manifestó que la “canícula” es un fenómeno que se presenta en los meses de julio y agosto, con al menos 40 días de lluvia o sequía, pero para este año será de altas temperaturas, ya que desde el 2014 se presenta el fenómeno de “El Niño”.
Basado en proyecciones del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), esta temporada de canícula podría iniciar la primera semana de julio y finalizar en la primer quincena de agosto.
“El fenómeno se va a regionalizar, en algunas tal vez y pueda llover, y en otras se mantendrá el calor”, dijo.
Sobre las áreas naturales protegidas, Velásquez agregó que este año se vieron más afectadas zonas que antes no habían sido tocadas por el fuego, como las reservas de Montes Azules, El Triunfo y El Ocote.
Sin embargo, fue la Reserva de la Biosfera “La Sepultura” la zona más dañada, con 66 incendios y 7 mil hectáreas afectadas.












