En el último año la venta de alimentos en casas particulares ha proliferado en la capital chiapaneca como una opción para obtener ingresos extras ante la crisis económica que generó la contingencia sanitaria. En virtud de la necesidad de que se garantice la inocuidad en la preparación y no represente un riesgo a salud de los consumidores, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) también verifica que cuenten con la capacitación adecuada.
Eddy Constantino Acuña, coordinador de Capacitaciones del Departamento de Fomento Sanitario de la Subdirección de Salud Ambiental de la Dipris, indicó que todos los manejadores de alimentos, en cualquier negocio fijo, deben contar con su constancia del curso de “Manejo Higiénico de Alimentos” que imparte esta Dirección, con base en la Norma Oficial Mexicana (NOM) 251.
Explicó que la Secretaría de Salud implementó recorridos periódicos casa por casa en las distintas colonias de la capital, a fin de identificar posibles casos de coronavirus y, en su caso, verificar la situación de los negocios de alimentos, ya que deben cumplir con todos los protocolos sanitarios al ser puntos de concentración y posible contagio, esto incluye la venta de comida en casas particulares.
Confirmó que en el último año surgió la tendencia de implementar la venta de botanas, desayunos, comidas, cócteles y otros alimentos para tener un ingreso extra, utilizando lonas, cartulinas o un letrero que anuncie el negocio.
Al identificarlos, los verificadores invitan a los propietarios a acercarse a la Dipris para que reciban toda la asesoría sanitaria, sobre todo en el tema de inocuidad, con la finalidad de que puedan laboral de manera formal.
Enfatizó que es importante identificar estos negocios porque también ayudan a mover la economía, pero debe existir certeza de que lo que venden son alimentos inocuos. “El sabor sin duda está, por algo la gente lo consume, pero se debe vigilar la inocuidad, las enfermedades transmitidas por alimentos”.
Un elemento importante que deben conocer quienes venden alimentos es la conservación de los mismos, ya que algunos requieren una refrigeración especial como los mariscos, que no deben estar a temperatura ambiente, ya que su descomposición se acelera, por lo que deben estar en hielo frapé.
Constantino Acuña indicó que luego de hacer los exhortos a los propietarios de los negocios en casas particulares, las brigadas dan seguimiento para verificar que acudieron a la Dipris a recibir asesoría sanitaria.
Mencionó que trabajan también de forma coordinada con el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez en algunas actividades, sobre todo en la verificación del ambulantaje y la venta de alimentos en la vía pública, que son de injerencia municipal. Los establecimientos fijos son verificados por la Dipris.












