En atención a denuncias y peticiones para revisar el agua que se vende en garrafones, el coordinador contra riesgos sanitarios de la Jurisdicción Sanitaria Número VII, Andersi Díaz Soto, informó que en 2017 se realizaron verificaciones a estos negocios y 25 plantas purificadoras de agua fueron suspendidas por presentar irregularidades.
Se indicó que este año se continuará trabajando y se reforzará la inspección con la finalidad de garantizar el producto adecuado; si hay reincidencias en las irregularidades los negocios podrían ser clausurados de manera definitiva.
Mencionó que los negocios que fueron sancionados primeramente eran de nueva creación y no cumplían con las normas oficiales en cuanto a los parámetros de calidad del vital líquido que estipula la norma 201.
Detalló que hay empresarios que ante las facilidades que brinda el sector comercial para echar andar un negocio de este tipo, invierten sus recursos sin antes cumplir con las normas oficiales que exige la ley y por lo tanto en los operativos son los primeros que son sancionados.
Es por ello, que en este 2018 esta dependencia ha intensificado la vigilancia en los municipios que están bajo esta Jurisdicción Sanitaria VII, y con ello revisar que esas plantas purificadoras de agua cumplan con las normas oficiales.











