Oscar Gutiérrez * CP. Víctimas de la violencia, la intolerancia y el desarraigo surgido por el conflicto zapatista de 1994, en Chiapas permanecen desplazadas 25 mil personas originarias de comunidades y rancherías de la zona de Las Cañadas en la Región Selva, informó el director de la oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Óscar Torrens.
El funcionario de la ONU añadió que a esa población movilizada por el impacto y las repercusiones sociales del alzamiento indígena hace casi 17 años, podrían añadírsele otros desplazados por causas diversas, tales como problemas intercomunitarios, agrarios, religiosos, daños ambientales.
Explicó que hay muchos que no pueden retornar a sus territorios de origen debido a la falta de condiciones, entre otros factores, por la ruptura del tejido social que se produjo con la irrupción armada de aquella década y las nuevas formas de organización social y autoridades comunitarias en esas demarcaciones.
El director del PNUD con sede en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, expuso que el organismo a su cargo trabaja de manera permanente y coordinada con autoridades de gobierno y sociedad en proyectos y programas, dirigidos a la dignificación, mejoramiento y desarrollo de comunidades rurales e indígenas chiapanecas.
El Consejo Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) lanzó la campaña permanente de trata como una alternativa preventiva, de combate y erradicación de este delito.
En estas actividades participan autoridades gubernamentales, de organizaciones independientes de derechos humanos y de la ONU.
José Rafael Nava Pérez, responsable de la Comisión de Atención a los Derechos Humanos de Migrantes del CEDH, explicó que los objetivos de la estrategia son asistir humanitaria, jurídica y sicológicamente a las víctimas migrantes de este delito.











