Víctimas de la violencia| aún

"Patricia de los Santos * CP. Aunque Chiapas ocupa el séptimo lugar en asesinato de mujeres, al revisar los diarios se puede constatar que la cifra de muertas en los últimos días ubicarían a la entidad en los primeros lugares, en lo que a violencia contra las mujeres se refiere.

Haciendo una remembranza, tan sólo el 8 de marzo, ""Día internacional de la mujer"", apareció una mujer asesinada y torturada. Luego de ser violada, fue tirada en un tubo de drenaje que conduce al Río Sabinal, en la 13S Poniente y 4S Norte, en el Fraccionamiento Moctezuma, ""por azares del destino"" en el mismo fraccionamiento donde está ubicado el Instituto de la Mujer (IM).

En fechas más recientes, el 13 de abril de este ano, fue asesinada a navajazos y de un tiro en la cabeza, la profesora del nivel primaria, Marifer García Guzmán, de 48 anos de edad, en la Colonia Bienestar Social, ubicada al oriente de Tuxtla Gutiérrez, por tres sujetos desconocidos.

El 14 de abril, otra mujer se encontró sin vida en el Hotel El Retorno, ubicado en los alrededores de Tapachula; como se desconocía la identidad de la infortunada, la nota de su muerte no ocasionó un impacto social.

En San Cristóbal de Las Casas, tan sólo en un ano, en 2004 se tuvo el dato de 13 mujeres asesinadas, lo cual provocó preocupación por parte de los colectivos de mujeres, ya que existe el temor de que se ""Juarice"" el sur, haciendo alusión a lo que sucede en Ciudad Juárez, con asesinatos múltiples de mujeres aún sin esclarecer.

De acuerdo con una encuesta realizada en San Cristóbal de Las Casas por el Colectivo Feminista Mercedes Olivera (Cofemo), más del 50 por ciento de las entrevistadas han vivido algún tipo de agresión, manoseo, hostigamiento sexual y verbal, persecución, violencia intrafamiliar y violación física.

Aún así las agredidas no han denunciado los atropellos sufridos por considerar que algunas agresiones no son tan graves, lo que indica a consideración del colectivo una ""naturalización de la violencia"".

Además, aún cuando tuvieran la intención de denunciar, en el Código Penal de Chiapas los delitos de hostigamiento sexual y violencia familiar sólo son castigados cuando existe recurrencia.

En Chiapas, la negligencia de las autoridades impide la cultura de la denuncia, amén de la campanas publicitarias invitando a la denuncia. A decir del Cofemo, la denuncia de estos casos es tan mínima que el Juzgado familiar desapareció por ausencia de casos.

Según la encuesta del Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad, publicada a mediados de marzo de este ano, sólo la cuarta parte de los encuestados han denunciado algún tipo de agresión, y de esos, el 63 por ciento está inconforme con la actuación del Ministerio Público.

Lina, una madre separada que se atrevió a denunciar a su agresor, pese a haber presentado pruebas de que sí hubo una violación, a 6 meses de los hechos ocurridos en el mes de septiembre de 2004, en Parral, municipio de Villacorzo, aún no obtiene justicia y el sujeto presunto responsable sigue sin ser castigado, mientras que ella vive con la pena de haber hecho público su caso.

Estos hechos reflejan que alguien no está haciendo bien su trabajo, primero las autoridades encargadas de impartir justicia en el estado, la comisión de Equidad y Género del Congreso del Estado, el IM y los que resulten.

Por citar un ejemplo del desempeno de estas instituciones, en la página de internet del Instituto de la Mujer, la situación es tan clara en materia de violencia que ni siquiera la mencionan como uno de sus indicadores para conocer la realidad de las féminas chiapanecas.

Como misión, dicho instituto debe promover la cultura de equidad de géneros que garantice el ejercicio de los derechos de las mujeres y su plena participación en todos los ámbitos de la vida.

Y como visión, tiene el objetivo de lograr la existencia de condiciones de igualdad y mayor equidad de oportunidades para las mujeres, que permitan mejorar su calidad de vida.

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