Videojuegos no generan niños violentos

La psicóloga infantil, Leticia Pérez de la Cruz, comentó que si bien los videojuegos con apología a la violencia pueden influir en el comportamiento de los niños y adolescentes, se necesita de un conjunto de factores para que se conviertan en alguien violento en el corto, mediano o largo plazo.

Lo anterior, respecto a las recientes declaraciones del canciller Marcelo Ebrard, en las que acusó que las compañías fabricantes de armas en Estados Unidos financian videojuegos violentos con el objetivo de expandir el consumo de armas entre los jóvenes.

Argumentaba que la finalidad de financiar esos videojuegos es para quitarles a los jóvenes la dimensión humana y que pueden agredir a otra persona con armas. Fomentan la expansión del consumo de armas, convirtiéndolo en una especie de competencia.

Ambiente familiar

La especialista dijo que el factor principal que determina el comportamiento de un niño o adolescente es el ambiente y dinámica familiar; la violencia es algo que se aprende bajo ese contexto y se complementa con otros elementos, como el acceso a que tengan a contenido gráfico violento.

La clave, enfatizó, es mantenerse atentos al contexto familiar, garantizar un ambiente sano para los niños y adolescentes, y sobre todo, que los padres supervisen en todo momento los videojuegos y contenidos a los que tienen acceso sus hijos, tomando en cuenta que no se trata de prohibir sino de enseñar.

Desde su experiencia, la psicóloga refirió que el prohibir algo a un menor, de la edad que sea, siempre le generará mayor curiosidad y en algún momento buscará acceder a ello, como es el caso de un videojuego.

“Es mejor que lo vea con supervisión y con la enseñanza que pueden dar los padres, a que lo haga solo y él mismo se haga ideas si es correcto o real lo que está viendo, porque no tendrá la confianza de acercar a sus papás”.

Las generaciones actuales se consideran como nativos digitales, ya que nacen con una facilidad innata para manejar la tecnología, lo que hace que muchos padres y madres entretengan a sus hijos con un celular o tableta electrónica, sin verificar el contenido que ven.

Tecno-adicción

Dijo que existe algo llamado tecno-adicción, lo que afecta sus conductas por estimulación que les produce el uso del aparato electrónico, al grado de tener manifestaciones violentas o extremas si se les arrebatado, pero no es generado por un videojuego en sí.

En este caso, la especialista apuntó que la clave no es prohibir sino limitar el tiempo de uso de un celular, una tableta o una computadora, así como establecer controles para el contenido al que tienen acceso.

Reiteró que en la infancia y adolescencia un videojuego con apología a la violencia puede influir en el comportamiento, sin embargo, hay más factores que determinan si la persona se convertirá en alguien violento o no, como el ver con frecuencia asesinatos y balaceras como ocurren en algunas partes del país y del mundo, ya que los videojuegos por sí solos no tienen ese efecto.

Escape

En algunos casos los videojuegos pueden ser un recurso para los menores para descargar las violencias y no llevarlas a la vida real, no obstante, es vital que los padres supervisen el tipo de contenido, ya que el nivel de realismo puede causar una fuerte impresión. Si hay imágenes muy realistas sí pueden generar un fuerte impacto, si acaso el menor nunca ha presenciado algo de ese tipo.