Al menos diez palapas restauranteras fueron severamente dañadas por la fuerte tromba que se presentó en el centro turístico Costa Azul; además, se reportó la caída de árboles, informaron los propios habitantes del lugar liderados por Sebastián Ordoñez Castro.
Los habitantes dijeron que todos pasaron momentos de pánico al presenciar por primera vez intensos vientos acompañados por fuertes lluvias; solo podían observar con impotencia como sus negocios eran presa fácil de la fuerza de la naturaleza.
Señalaron que hasta el momento los daños totales se desconocen, serán los propios dueños quienes darán a conocer el resultado de lo que perdieron.
Manifestaron los afectados que debido a esta tromba, los pescadores suspendieron toda actividad pesquera, esto al considerar que realizar sus actividades representa un gran peligro y no quieren exponerse.












