Vigilan el Mactumactzá por incendios provocados

Vigilan el Mactumactzá por incendios provocados

Un grupo de agentes de seguridad conformado por la Fiscalía General del Estado, Policía Estatal y Municipal, están custodiando los accesos principales a la Zona Sujeta a Conservación Ecológica del cerro Mactumactzá para evitar que sigan provocando incendios, dio a conocer el secretario de Protección Civil Municipal, Eder Fabián Mancilla Velázquez.

Desde 1998 no se tenía registro de ningún incendio en esta zona sujeta a conservación, y detalló que 157 hectáreas resultaron afectadas por las quemas en tres diferentes puntos. Con 35 hectáreas en el primer punto (El Roblar), 73 hectáreas en el segundo y el tercero con 49 hectáreas (El Potrero).

Más del 40 % de la vegetación quedó afectada, además de que se ven afectados reptiles, aves e insectos, a diferencia de los mamíferos que salen huyendo.

El incendio de la semana pasada se dio el martes por la noche, a la altura del punto conocido como El Roblar. El personal acudió, pero por lo tarde no se pudo atender, sino hasta el día miércoles, y el jueves aumentó la fuerza de tarea con personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Protección Civil del Estado, es decir, en ningún momento se dejó solo el lugar.

Del punto donde es posible subir con vehículo es hasta El Roblar, pues a partir de ahí se tenía que caminar una hora con 20 minutos; es necesario considerar que por los relieves que tiene el cerro hay lugares con mucha pendiente, en donde era un riesgo bastante grande, sin embargo, nunca se dejó de hacer el trabajo, gracias a las brechas cortafuego.

Mancilla Velázquez sostuvo que en el primer polígono, el incendio terminó a la 1:00 de la tarde, no hubo incendio por la tarde del sábado, lunes y martes, hasta que el miércoles nuevamente le prendieron fuego en una zona distinta y cercana a las antenas que se ven desde la ciudad.

Se lograron las brechas y se liquidó el incendio, pero el día jueves se iniciaron las actividades a las 4 de la mañana, concluyendo a las 5 de la tarde, por lo que se trabajó por más de 12 horas, cuando lo máximo que se puede trabajar en un incendio forestal es de seis horas, no obstante, se excedieron para dejar todo listo.

Al bajar de regreso a Tuxtla Gutiérrez, observaron otro incendio a más de un kilómetro y medio de distancia, por lo que una pavesa (partícula de combustión) no pudo llegar hasta ese punto, de modo que se puede interpretar que el incendio fue nuevamente provocado por intervención de personas.

Cuatro siniestros en total

En total fueron cuatro siniestros, pero un par de ellos se unieron, por lo que se terminó por considerar como uno solo, dejando así tres grandes puntos de incendio de manera oficial.

Además de las brechas cortafuego, se tienen que utilizar diferentes métodos de combate como el contrafuego, que sirve para ampliar las brechas y ev itar la propagación, además del combate directo con mochilas colapsables para bajar la intensidad y poder liquidar, además de la sofocación con tierra.

Se tuvo una fuerza de tarea mínima diaria de 70 personas, que en algunos momentos llegó a 90 o 100 elementos, a quienes se sumaron habitantes de Copoya, coordinados por el agente municipal y quienes participaron en el combate en las áreas de la orilla para no ponerlos en riesgo.

¿Utilizar helicópteros en estos casos?

La respuesta técnica que dio el secretario de Protección Civil Municipal es que no era factible utilizar los helicópteros ante la hojarasca que abunda, pues al momento del descenso de la aeronave se iba a generar viento y con ello otros puntos de incendio.

Además de que el agua a derramar iba a ser muy superficial, porque se tienen lugares en donde hay más de 50 centímetros de hojarasca, en donde, en caso de caer el agua, no se generaría un impacto efectivo, por ello nunca se solicitó el helicóptero, además de que siempre estuvo la voluntad por parte del Gobierno del Estado para activarlo.

Agradecieron a las personas que estuvieron haciendo la convocatoria para dotar de agua, alimentos o herramientas a los brigadistas, pero en ningún momento se solicitaron esos apoyos porque desde el inicio el gobierno municipal, a cargo de Carlos Morales Vázquez, se hizo cargo de dotar de los insumos necesarios como agua, hidratantes y herramientas necesarias.