Vigilan el Sumidero; evitan más invasiones

Vigilan el Sumidero; evitan más invasiones

Para evitar que ocurran nuevas invasiones y reducir ilícitos ambientales, personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en compañía de los elementos de seguridad, están realizando recorridos de vigilancia sobre distintas zonas del Cañón del Sumidero.

Víctor Arturo Villatoro Álvarez, encargado de la línea de vigilancia en el Parque Nacional Cañón del Sumidero, explicó que la cercanía que hay con la ciudad se traduce en una presión social que puede derivar en cambios de uso de suelo, asentamientos irregulares, incendios forestales o cacería furtiva. Por esa razón, remarcó, se tienen que hacer recorridos preventivos en los puntos más vulnerables.

El cuidado de esta área natural protegida se hace en la parte del río, con el apoyo de la Marina y Capitanía de Puerto. En la zona terrestre participa la Fiscalía Ambiental y los elementos policiacos de Tuxtla Gutiérrez; en ambos sitios también hace presencia el personal de la Conanp. 

Lugar representativo

Este lugar es representativo no solo en la capital de Chiapas o el estado, también tiene un impacto en el territorio mexicano y el extranjero, debido a la cantidad de fauna y flora que alberga, desde la vegetación hasta los monos araña o el emblemático cocodrilo de río.

El encargado de la línea de vigilancia recordó que el Cañón del Sumidero es un espacio para todos, pero las actividades se tienen que hacer en los puntos asignados y factibles; no obstante, hay varios accesos que son vulnerables al ingreso de personas que comenten acciones que no están permitidas en la reserva.

En los recorridos que se han hecho, explicó, se han encontrado con individuos que hacen saqueo de leña, bajan de los cerros con estos materiales y utilizan a los burros para el acarreo. Algunos argumentan que se trata de producto seco, pero no es así al observar que se derriban árboles.

“Esto lo utilizan para vender en colonias aledañas al parque. En la zona del río, ahí tenemos desde pernoctas donde se hacen fogatas y, desafortunadamente, no las apagan”.

Además, hay zonas restringidas para nadar por la presencia del cocodrilo de río (de las especies más grandes). Aun así las personas se arriesgan para tener un rato de esparcimiento, a pesar de las características del sitio.

En parte de la vigilancia, también se han topado a grupos muy reducidos de personas y se les pide que se retiren de la área natural, pues no hay manera de permitir un asentamiento irregular. Debe entender la población que las actividades ambiental no reguladas son sujetas de sanciones.