Como parte de la temporada de Cuaresma, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) realiza vigilancia sanitaria en todos los productos de consumo humano, para evitar riesgos en la salud de la población, comentó Rodrigo Quintero López, responsable de Brigadas de Emergencias de este organismo.
Explicó que visitan los establecimientos comerciales para otorgar pláticas sobre el manejo higiénico de los alimentos y orientar a la población sobre las características que deben tener los productos que consuman.
Refirió que al visitar un establecimiento para verificar las condiciones de cada producto, por ejemplo, en el caso de los mariscos, en los pescados revisan que los ojos deben estar cristalinos, sus aletas rojas y tener escamas fuertes.
Para los trabajadores, indican que ninguno debe trabajar enfermo, además deben utilizar equipos de protección, con gorros, cubrebocas, delantal. A su vez revisan las condiciones sanitarias del establecimiento para otorgar el servicio, que esté aseado, que utilice agua potable limpia.
Señaló que estas acciones forman parte de la fase de prevención. Para la semana mayor, del 11 al 17 de abril, visitarán prácticamente todos los lugares más concurridos con venta de alimentos, crudos o preparados, en todo el estado, considerando que incrementa la afluencia de personas.
“Esos lugares de destino que tiene el estado son visitados por los brigadistas de los 10 distritos sanitarios, con actividades de saneamiento, pláticas de manejo higiénico, para proteger en hoteles, balnearios, playas, restaurantes, mercados públicos, entre otros lugares”, anotó.
Incluso, dijo, a los vendedores ambulantes que se detectan, los brigadistas también los incluyen en el Operativo de Cuaresma, ya que el riesgo se puede dar en cualquier lugar debido a que la temporada se caracteriza por altas temperaturas, y si los alimentos no se conservan de forma adecuada, pueden echarse a perder muy rápido.
Mencionó que si bien en la temporada de Cuaresma se incrementa de forma considerable del consumo de mariscos, no todas las personas los consumen, por lo que vigilan en general todos los restaurantes visitados por turistas, verificando el manejo higiénico de los alimentos y las bebidas.
Quintero López reiteró que es importante que las personas sepan identificar las características físicas que deben presentar los mariscos en buen estado, como que los ojos no estén secos, branquias en rojo encendido (tonalidad), que no se descame con el tacto, que el olor sea de alga, entre otros. Si bien no cumple con dichas características, esto no quiere decir que está echado a perder, pero sí que ese producto no está fresco.












