Vigilan que piperos no inflen precios establecidos

Vigilan que piperos no inflen precios establecidos

Debido a que se han tenido reportes sobre vendedores que están cometiendo abusos al ofertar el agua en pipas, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) realizaron un monitoreo en varias zonas del país y concluyeron que en Tuxtla Gutiérrez, el precio máximo alcanzado fue de 786 pesos por un vehículo con capacidad de almacenar 10 mil litros del vital líquido.

En ese sentido, las dependencias federales coincidieron en que la estrategia se lleva a cabo para evitar que los costos se inflen en medio de una contingencia sanitaria; además, aseguran que no se permitirán incrementos injustificados en la repartición del agua potable a través de servicios privados.

El ejercicio, que por vez primera se realizó en el país, se aplicó en 11 ciudades del territorio nacional, incluyendo a Tuxtla Gutiérrez; también se tomó a cuenta a 114 proveedores que reparten el líquido por medio de pipas.

De todos los costos analizados, fue en Iztacalco (en la Ciudad de México) donde los precios son los más caros. Una pipa de agua salía en mil 908 pesos, lo que representa un aumento del 89 por ciento con relación al precio promedio.

Sin embargo, en La Piedad (en Michoacán) se alcanzó el costo más bajo por cada 10 mil litros de agua en servicios privados con 626 pesos; esta cantidad representó un promedio de 38 por ciento menos al costo estándar que osciló en mil siete pesos.

“La autoridad federal hace un llamado a los proveedores de servicios privados de pipas a no incrementar de manera injustificada sus precios durante la actual contingencia sanitaria, en virtud de que existe la disponibilidad necesaria del líquido, por lo que hacerlo atenta contra la economía de las familias mexicanas”, dicen las dependencias federales.

Al analizar los precios máximos, mínimos y el promedio, Tuxtla Gutiérrez se ubica como una de las ciudades donde la adquisición de una pipa con 10 mil litros de agua sale relativamente más barata que el estándar nacional.

“El estudio se elaboró a partir de un patrón de proveedores de pipas de agua potable diseñado exprofeso para este fin, en el que se consideró información disponible tanto en el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), así como en bases de datos de la Aneas, Conagua, organismos operadores de agua y comisiones estatales del agua”.